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Desde hace cinco meses la venta de libros de la pequeña irreverente creada por Quino se elevaron en 400 por ciento en Durango.

Ataque de mafalditis en México

"Las librerías de Durango, en México, reportaron un severo ataque de mafalditis entre los niñoslectores. Desde hace cinco meses, sin que nadie se explique el motivo, las ventas de libros de

Mafalda se han elevado en esta ciudad en más de 400 por ciento", consignó el diario La Jornada, deese país.
Según el periódico, son los chicos los que animan a sus padres a llevarlos a buscar losvolúmenes del personaje creado hace casi 50 años por Joaquín Salvador Lavado, Quino. "Así lo reportan dueños de librerías duranguenses, quienes informan que el gusto por las aventuras de la pequeña irreverente es tal que la venta de libros de Mafalda se ha disparado y enalgunos locales ya no hay ejemplares", indica el diario. Y explica que "hace décadas, sólo en Argentina, el éxito de la tira cómica fue de talmagnitud que se vendieron más de 20 millones de ejemplares. Fue traducida a 26 idiomas y nunca hadejado de reimprimirse en varios países". En México, si bien Mafalda también tuvo un auge en los años 70 del siglo anterior, hacía unpar de años que bajaron las ventas de sus libros. Pero desde septiembre del año pasado,aproximadamente, en las librerías de la capital de Durango, la chica de Quino volvió a ser muysolicitada. Rubén Vargas, propietario de una de las librerías más grandes de esta ciudad, explica que hasido "extraño" el auge en la venta de libros de Mafalda, sobre todo porque no hay una promociónnacional, mucho menos local. Más le llama la atención que sean los niños quienes buscan iniciarse en la lecturaprecisamente con Mafalda, considerada durante algún tiempo una historieta "para grandes", pues estaniña se burla de la situación política, social y económica de su natal Argentina. Pero los tiempos y los lectores cambian. Mafalda es hoy día "un libro que ayuda a los niños ainiciarse en la lectura, pero no sólo eso, sino que hace a los menores más pensantes, los hacereflexionar sobre el medio ambiente, sobre la ecología, la pobreza, la desigualdad, y tantos,tantos problemas que enfrentamos en México, que son los mismos de Argentina hace 40 o 50 años",considera Vargas. Explica que las tiras humorísticas de Mafalda pueden hacer creer a los niños que Quino, suautor, se inspiró en la situación actual de México. "Pasan décadas y décadas y la situación de losaños 60 o 70 del siglo XX es la misma que la actual, lo que nos lleva a reflexionar que no hemosaprendido nada en ese tiempo", continúa. En librerías de Durango ya no hay ningún libro de Mafalda, se han acabado y están a la esperade nuevas remesas. El niño Carlos Terrones, de 10 años de edad y fanático confeso de la pequeña irreverente,tiene los 12 libros, que ha releído una y otra vez: "Son los mismos problemas que tenemos enMéxico, no ha cambiado nada, las autoridades no han aprendido", dice a La Jornada. Agrega que ha donado varios libros infantiles a la biblioteca de su escuela, "pero los deMafalda, esos no, esos se quedan en casa". En la ciudad de México, en algunas escuelas ocurre un fenómeno similar. Los niños serecomiendan, de boca en boca, la lectura de las historietas de esas "personitas cachetonas", cuyosdiálogos los hacen reír mucho. Así lo explica Octavio Cervantes, quien a sus nueve años "descubrió" a Mafalda porque uncompañero de clase llevó al salón los libros, editados en México bajo el sello Tusquets. En pocosmeses, la mafalditis se extendió en su grupo. "Antes leíamos los cómics de Spiderman, quien me parece heroico y salvaje; a otros amigos les gustaba el gato Garfield, pero cuando Carlo nos mostró a Mafalda nos encantó, porque es muyalegona, se quiere salir con la suya y busca que sus papás la escuchen; nos pone de buen humor, nosanima", dice el pequeño como todo un experto lector de historietas. Añade que en la pasada Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil, que se llevó a caboen el Centro Nacional de las Artes, varios de sus compañeros de tercero de primaria compraron loslibros de Mafalda "para tener la colección completa". Por su parte, Valeria Etail Molina Cruz, de 11 años de edad, narra que conoció a Mafaldacuando se le cayó su primer diente y su mamá le dijo que se parecía a Felipito. "¿Y ese quién es?,pregunté; entonces mi mamá me dio una agenda donde venían unas historietas. Luego de leerlas lepedí que me comprara todas". Para la pequeña, quien cursa sexto de primaria, sus primeras lecturas de Mafalda leparecieron algo difíciles, pero le llamó la atención "que me hicieran reflexionar acerca de losproblemas del mundo. Lo que no entendía, por ejemplo, cuando habla de Rockefeller, me lo explicó mimamá. He vuelto a leer a Mafalda muchas veces, y ahora ya entiendo casi todo". Valeria le recomienda a todos los niños que, aunque al principio les parezca difícil deentender, se acerquen a Mafalda, "porque es muy divertida... ¿lo qué más me gusta?: Guille, suhermanito, y cuando ella humilla a su mamá diciéndole que no estudió nada". Fuente: La Jornada.

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