Alrededor de 50 técnicos japoneses trabajan a contrarreloj en la planta nuclear de Fukushima para tratar de estabilizar los reactores de la central situada 220 kilómetros al norte de Tokio.
Son los técnicos se exponen a los letales efluvios de la raciación para evitar que la planta nuclear de Fukushima provoque un desastre peor que el de Hiroshima. Esta es su historia.
50 héroes en riesgo mortal
