Un pequeño koala fue expulsado de un árbol por un matón mucho mayor. Acabó en el suelo con una rabieta. Y el lloro de un koala, no es el canto de un ruiseñor. En el video se ve como el koala agita sus brazos como una muñeca después de su expulsión del árbol donde se encontraba. El koala paró su llanto convencido por un hombre y una mujer que le filmaban en Adelaide Hills, en el sur de Australia. Después subieron el video a las redes sociales. Al parecer, el koala consiguió volver a su árbol, sin más contratiempos.
Ocurrió en Australia. Después de unos minutos unos turistas pudieron calmarlo.



