Se trata del subsecretario de Coordinación Económica, Augusto Costa, quien estará el jueves en Mendoza. Escuchará los reclamos de los sectores productivos por la falta de competitividad.

Viene la mano derecha de Kicillof a ocuparse de productores locales

Por UNO

Por Marcelo [email protected]

La semana próxima desembarcará en Mendoza la mano derecha del influyente secretario de Política Económica, Axel Kicillof, para hacerles frente a los reclamos de los sectores productivos de Mendoza , los que, entre otros puntos, se quejan de la falta de competitividad como consecuencia de las decisiones que toma el Gobierno nacional.

En este sentido el jueves estará en la provincia Augusto Costa, subsecretario de Coordinación Económica y de Mejora de la Competitividad del Ministerio de Economía, quien mantendrá un encuentro con el ministro de la Producción provincial, Marcelo Barg, y según se anunció, recibirá uno por uno a los representantes de industrias vitivinícolas, olivícolas y frutícolas de Mendoza.

Costa es la mano derecha de Kicillof, el principal asesor económico al que hoy escucha Cristina Fernández y hace unos meses se lo mencionó como posible remplazante del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, en una movida política que luego no se concretó.

El funcionario llegará a la provincia como parte de una gira que abarcaría también a San Juan, que comparte muchos de los reclamos del sector productivo nuestro. “Para nosotros será muy importante la presencia de Costa en Mendoza, ya que servirá para comenzar a resolver los problemas de competitividad que tiene nuestro sector y para que escuche de boca de sus protagonistas cuáles son esos problemas”, anticipó Barg.

Una larga lista de problemas

Desde hace años, varios sectores productivos locales arrastran problemas para exportar que se agravaron luego de las políticas aplicadas por Moreno para el comercio exterior y también porque sufren un constante aumento de costos internos. Uno de los más afectados es el de la fruta fresca que, tal como alertaron miembros de la cámara que los agrupa, hace por lo menos tres campañas que no tiene rentabilidad con una caída en la inversión y menor calidad de producto.

La relación comercial con Brasil, es otro de los problemas que afecta tanto a la industria olivícola como a la vitivinicultura. Mientras el 80% de la producción de aceitunas se exporta a Brasil, a mediados de julio se conoció que las empresas olivícolas de Cuyo ya admitían una virtual paralización de sus actividades producto de las restricciones para el ingreso de sus productos con la consecuente merma en las contrataciones de personal y una suspensión del 50% de trabajadores. Esa situación se mantuvo con el tiempo.

Las ventas a ese país y el problema de las licencias no automáticas también fueron parte de algunos cruces que mantuvieron en el último tiempo funcionarios provinciales y productores. En setiembre pasado, tanto el Gobierno provincial como el INV tuvieron que salir a minimizar la caída de las exportaciones de vino a Brasil que, según el estudio de una consultora privada, rozó el 30% en el primer semestre de 2012, como consecuencia de las restricciones para el ingreso.