La tercera entrega de la Vendimia Solidaria 2010 se concretó ayer, y en la ocasión hubo grandesmuestras de emoción por parte de los beneficiados y también de los que motorizaron la ayuda.
La razón fue, además de la entrega de $308.000 repartidos este mes entre 13 instituciones de
bien público –elegidas por miembros de UNO Medios, de la Secretaría de Cultura y de la Comisión deReinas Nacionales de la Vendimia–, la actitud altruista de los empresarios que conmovió a losmiembros de las asociaciones, quienes en su tarea cotidiana enfrentan severas dificultades parapoder cumplir sus objetivos de ayudar al resto de la sociedad. Quien se mostró en mayor medida movilizada por lo que pasó en la reunión, que tuvo lugar enel edificio de Cultura, fue quizá la Reina Nacional de la Vendimia, María Flor Destéfanis (19). Conlágrimas, la santarrosina destacó: "Muchas personas pasan por la vida, pero las que dejan huellasson las que de verdad importan. Todos ustedes han dejado una marca en mi corazón y eso es una delas mayores satisfacciones de mi reinado". A través de esta cruzada ya se entregaron cerca de $1.015.000 desde principio de año adistintas organizaciones mendocinas. Si bien es poco habitual que suceda, en esta oportunidad hubo algunos representantes de lasempresas que destinaron una suma de dinero para la Vendimia Solidaria. Fueron los casos de Osvaldo Fassi, gerente de la Región Oeste del Correo Argentino, cuyoaporte quedó en manos de la Fundación Hijos del Corazón de María, y Ledi Vázquez, responsable delprograma Ayuda Solidaria de Edemsa, quien entregó dinero al comedor Pancitas Llenas. "El dinero nos sirve porque este invierno tuvimos muchos problemas para darles de comer y calefaccionar a los más de 350 mendocinos que concurren al comedor, debido a la falta de garrafas.La verdad es que lo que se vive adentro de los barrios es muy duro", explicó Mónica Mancini, deHijos del Corazón de María, ubicado en La Favorita. Cuando Alejandrina Paz, quien tiene a cargo a unos 120 chicos de Campo Flores, en Capital,expresó que el dinero serviría para sobrellevar la lucha diaria que la embandera hace muchos años,los aplausos no se hicieron esperar. Tampoco las lágrimas de los beneficiados y de la Reina, quienconcluyó así una jornada de los más emotiva.



