Claudia Veloce Luceroveloce.claudia@diariouno.net.arColaborar con distintas instituciones permite dar más oportunidades a los que más lo necesitan. En ese contexto el presidente de la Fundación Grupo América, Daniel Vila, a través del programa Vendimia Solidaria, donó la casa en la que funciona en Maipú el centro Chiara Luce, de fundación Accionar, para mujeres víctimas de violencia de género.Allí aprenden a conocerse, a valorarse y a vivir. Por esto es que la presidenta de Accionar, Vilma Jilek, dijo: "Agradecemos a Vendimia Solidaria y a Daniel, que hace tiempo entendieron la problemática y donaron una casa para ayudar a las mujeres que sufren violencia".Un caso, una vida Liliana González tiene 52 años y una historia de renuncias, postergaciones y sueños por cumplir. Ella no tenía quién la escuchara o no sabía con quién hablar. Pero se animó y se acercó a Accionar."Mis hijos me dieron ánimo para denunciar. Yo no me animaba. Traté mucho de salvar el matrimonio, pero no pude. Mis hijos me ayudaron a dar el primer paso. Estuve 23 años con él, siempre hubo violencia verbal, hasta que un día se fue a las manos y me golpeó", describió Liliana. "Él siempre me decía: 'Vos sin mí no sos nadie. No vas a poder'. Y pude", remarcó esta valiente mujer.Pasaron cuatro años, se separó, empezó su tratamiento y cuando creyó haberse recuperado conoció a otra pareja y tuvo una recaída. "Volví a elegir mal", sostuvo Liliana: "Él me fue cerrando el círculo y perdí todo. Hasta que le dije que me iba y me golpeó. Nací de nuevo"."Por eso las terapias no son breves, porque hasta que se ve el núcleo del problema, la mujer vuelve a elegir mal", explicó Vilma Jilek."El problema es conocerse, hacerse valorar. Y yo aprendí a hacerme valorar, a tener mi carácter. Ahora me veo bien, hice un cambio en mi vida, volví a ser yo. Trabajo para mí y mis hijos. Ahora tengo ganas de salir, he avanzado mucho y voy por más", comentó Liliana."Es empezar a conocerse desde otra óptica. La terapia consiste en que ella no quede con rencores. Es llegar al fondo de la problemática para que no repitan historias. Y saber que cuenta con toda una red de profesionales y de mujeres que han pasado por lo mismo y que están dispuestas para cuando ella las necesiten. Es empezar a conocerse desde otra óptica, ya no es víctima", indicó la directora de Accionar.El centro Chiara LuceEste espacio donado por Vendimia Solidaria, funciona en Maipú, y trabaja con mujeres víctimas de violencia. Además da apoyo escolar a los niños de la zona, tratando de llegar a las familias para reforzar y mejorar los vínculos.Cuando llega un caso al centro, una psicóloga realiza las entrevistas, hasta poder establecer el nivel de violencia en el que vive la mujer. De ser necesario, se hace la derivación penal. Distinguen distintos tipos de violencia, como los de violencia psicológica y se puede trabajar el vínculo. Y otros, donde además existen los golpes y es tal la crueldad que ya no hay vuelta atrás en la relación.Para su directora, "estos hombres no dejan nunca de ser violentos. Hay una satisfacción intensa en él de ver el sufrimiento de la otra persona, de someterla, de rebajarla, de pegarle, de hacerla sentir un objeto. Hay una distorsión muy fuerte en su personalidad".Con relación a las víctimas, siempre hay algunos denominadores en común, explicó Jilek: "Haber sufrido abusos cuando eran niñas o adolescentes y no haber tenido una relación positiva con su mamá. Se trata de mujeres que no fueron potenciadas, ponderadas como mujeres. Otro de los síntomas y muy arraigado es un miedo profundo a todo".En Chiara Luce lo primero que hacen es correrla de su lugar o imagen de víctima. Hacerle ver que tiene una cantidad enorme de valores, de reconocer su potencial. Para que nunca más miren hacia atrás.Para esto necesitan ganas, tiempo, dedicación y un lugar donde puedan ser contenidas. Ahí radica la importancia del gesto solidario de Fundación Grupo América.
La vivienda provista por la Fundación Grupo América está en Maipú y la utiliza el centro Chiara Luce, de la Fundación Accionar. Allí también se les da apoyo escolar a niños de la zona.
Vendimia Solidaria donó una casa para mujeres víctimas de violencia
