Además de que se sumaran 300 artistas al elenco vendimial, este año habrá otra concesión. El Ministerio de Cultura definió que haya una instancia de inscripción para los mendocinos que quieran participar en la fiesta y vivan en Buenos Aires.
Consultados por Diario UNO, algunos actores y bailarines locales que actualmente residen en Buenos Aires y que tienen experiencia vendimial coincidieron en la importancia que para ellos tiene la celebración, no sólo porque implica un reencuentro con las raíces, sino porque es la reunión con los colegas del terruño. Percibieron como positivo que Cultura lleve las inscripciones a la Gran Ciudad, aunque muchos confesaron que no es para ellos viable participar. Dado el desarrollo de sus respectivas carreras artísticas, pagar un micro para hacer la prueba y luego para ensayar de cara al Acto Central es un gasto que no conviene asumir frente a otras posibilidades.
“Fui parte del elenco en seis oportunidades. El año pasado aproveché el viaje y estuve en la Vendimia de Godoy Cruz, de Capital y en la Vendimia Gay, además del Acto Central. Pero esta vez no me voy a inscribir. No me conviene hacer el casting, gastarme más de mil pesos en viaje y cobrar recién en marzo o abril. Eso no quiere decir que no sea una experiencia recomendable. Lo es, ni hablar de la magnitud del espectáculo, pero en mi caso particular tengo un contrato firmado para trabajar en Mar del Plata”, dijo el actor Diego Nogara –actualmente trabaja en la obra Pajarito, del Teatro del Pueblo, y lo ha hecho en la TV Pública y en Tecnópolis–, quien reiteró su felicidad porque “se tenga en cuenta a los actores que están en Buenos Aires”.
Maverik, el conocido drag que suma popularidad en las calles porteñas, es otro asiduo de Vendimia: “Es otra forma de darle cabida al talento que ya no está en la provincia. Participé durante siete años, pero ahora en realidad tengo otras prioridades. Creo que todo artista mendocino debería pasar por esa experiencia vendimial”.
El actor y bailarín contemporáneo Alfonso Barón explicó que la dificultad para un mendocino alejado de la provincia también tiene que ver con que el ritmo de trabajo en Buenos Aires es otro: “Programás tu año de trabajo con antelación”.
Luego, quien entre otras cosas encabeza una obra en el teatro San Martín de la Capital, entendió que “la idea de trasladar la inscripción era buena porque cada vez hay más artistas mendocinos que vienen a perfeccionarse y a estudiar (a Buenos Aires) y a mostrar la formación que ya tenemos desde Mendoza. Todos, o la mayoría, somos escénicamente activos”.


