Las intensas lluvias que se registraron desde el lunes pusieron en evidencia, nuevamente, los problemas en materia de infraestructura que sufre la provincia. Uno de los casos más notorios son los de las escuelas mendocinas.
Este martes desde la Dirección General de Escuelas debió suspender las clases en varios establecimientos ya que no estaban dadas las condiciones de seguridad para que los chicos ingresaran.
Filtraciones en los techos, problemas eléctricos, inundaciones y cañerías desbordadas fueron algunas de los problemas que se repitieron en las escuelas.
Desde el gobierno escolar comenzaron a realizar un relevamiento de los edificios afectados en la mañana del martes para determinar los daños.
