Una pareja y su beba de 5 meses están sin techo desde principios de año y los últimos días
eligieron el hospital Perrupato como cobijo para pasar la noche. La Municipalidad de San Martín
dice que ya les ofreció pagarles tres meses de alquiler, pero la familia dice que no consigue
garantes.
Gustavo Brandesper (33) y Lorena Michelle no han tenido una vida fácil. Su primer hijo,
Enrique, falleció en febrero, cuando apenas tenía un año y dos meses. Un tumor en la médula lo
mantuvo internado largo tiempo en el hospital Notti, hasta su muerte. Mientras la vida del niño se
desvanecía Gustavo y Lorena tuvieron a su segunda hija, ya que el 29 de diciembre nació Yésica.
Durante toda la enfermedad de Enrique, su padre no pudo cumplir con el trabajo que tenía en
Las Heras y terminó perdiéndolo. Esto, que ya era una vida compleja para ellos, terminó
convirtiéndose en tragedia.
"Estamos pisando el abismo, a tal punto que ya no nos asusta el día de mañana", contó ayer
Gustavo, en una de las salas de espera del hospital Perrupato, donde ha dormido los últimos 25
días. "Antes estuvimos durmiendo en un Ami8", recordó.
Según cuenta el hombre, pese a que asegura ser ducho para distintas tareas, "no he conseguido
nada de trabajo".
La Municipalidad de San Martín ya había detectado el caso el 24 de mayo. "Los entrevistaron
las asistentes sociales y comenzamos a buscar alguna solución. Finalmente, se terminaron yendo a la
casa de unos familiares a Guaymallén, pero hace un tiempo regresaron", contó Oscar González,
secretario de Gobierno de la Comuna.
"Desde que tomamos conocimiento de la situación siempre se los ha asistido y contenido.
Sabemos que sólo Gustavo duerme en el hospital, mientras que su mujer y su hija, que está en buen
estado de salud, bien alimentada y bien vestida, pernoctan en la casa de una hermana de la mujer,
en el barrio San Pedro", dijo el funcionario.
"Les ofrecimos hacernos cargo de tres meses de alquiler, pero ellos deben buscar la vivienda
y conseguir los garantes, ya que es imposible para la Municipalidad", dijo González.
Pese a que en estos últimos meses se han sucedido la vendimia, la cosecha de frutas, la de
aceitunas y, actualmente la poda, Brandesper dice que nunca ha logrado mantener una cierta
continuidad como para poder alquilar. "Tampoco hemos conseguido garantes y no hay muchas ofertas
accesibles como para alquilar", dijo.
Para la Municipalidad "debemos preocuparnos especialmente de la niña y hasta hoy la pequeña
dormía en un lugar abrigado, seguro y sano. Si vemos que está en riesgo, tendremos que darle
participación a la Justicia de Menores".
Más allá de la dura realidad por la que atraviesa la familia, que parece tener bloqueados a
los padres, es un profundo estado depresivo el que les impide ver una luz al fondo del túnel.
Por el momento, la Comuna está atenta y mantiene su ofrecimiento de colaboración, sin que
esto les haya permitido salir del pozo.
