En la Rodríguez Peña, las compañías instaladas en el lugar facturan 8 mil millones de pesos al año. Es la zona industrial más importante del Oeste. Los empresarios reclaman más infraestructura.

Una calle que factura

Por UNO

Por Claudia [email protected]

La zona industrial del carril Rodríguez Peña es una de las áreas más pujantes de la provincia. En unas 2.000 hectáreas que atraviesan tres departamentos (Maipú, Godoy Cruz y Guaymallén) se asientan 540 empresas que facturan 8.000 millones de pesos al año.

La cifra representa nada más y nada menos que el 25% del PBG Industrial de Mendoza, lo que convierte a la Zona Industrial Mendoza (ZIM) –así se la ha dado en llamar más recientemente– en el área con mayor peso económico del Oeste argentino.

Diariamente en la zona trabajan 10.000 personas, que despliegan su capital de trabajo en una veintena de actividades industriales, entre las que se destacan la metalmecánica, maderera, automotriz, sector vitivinícola, el rubro de los alimentos y bebidas, la industria de la minería y el petróleo y el transporte de cargas, entre otras.

Según un relevamiento realizado por la Asociación de Empresarios del Carril Rodríguez Peña (Aderpe), la mayoría de las firmas asentadas en este conglomerado son medianas empresas (44,6%), les siguen las pequeñas (24,5%) y las microempresas (18,6%) y por último las grandes empresas (12,3%), que aunque en menor cantidad representan los mayores índices de facturación. Sólo por citar algunos ejemplos allí se encuentran firmas como IMPSA, Andesmar, José Cartellone, RPV, Diageo, Yacopini, Oeste Embotelladora, Tecnicagua, Palumbo, Concremix y Friolatina, entre muchas más.

Impulso al Consorcio Mixto ZIMPero el crecimiento y poderío económico de este pool industrial no ha ido acompañado en la misma medida del desarrollo de la infraestructura y los servicios que la zona requiere. De hecho, hace unos años Aderpe desarrolló un master plan que hasta ahora no ha podido ser ejecutado por falta de recursos.

Según un relevamiento realizado por la UTN, para las empresas de la zona las principales necesidades radican en la conclusión del ensanche del carril y la pavimentación de sus calles aledañas; la mejora de la circulación vehicular, con la instalación de rotondas y optimización de la semaforización. También se necesita mejorar la conectividad tanto de telefonía como del servicio de internet, e incrementar la iluminación y la seguridad de la zona.

Además reclaman el desarrollo de la infraestructura para la provisión de gas natural y cloacas. Esto se debe a que si bien el 100% de las empresas tiene electricidad y 92,7% cuenta con acceso al agua potable, hay apenas 63,45% que cuenta con el servicio de gas natural y 54,9%, con el sistema de cloacas.

Es por eso que Aderpe viene trabajando junto con el Gobierno provincial en la puesta en funcionamiento del Consorcio Mixto ZIM, integrado por representantes de los tres municipios, el Estado provincial y los privados, para planificar y ejecutar los trabajos que necesita una zona de esta envergadura.

Este consorcio fue creado por ley en 2005 pero nunca funcionó porque su constitución depende de la existencia de fondos para administrar y volcar en obras. Sin embargo, desde hace unos meses, Aderpe encontró en la figura del ministro de Infraestructura y Energía de la provincia, Rolando Baldasso, “la diligencia necesaria que otros funcionarios no tuvieron para poder darle un impulso a este consorcio”, enfatizó Mario Badaloni, presidente de la cámara empresarial.

Según Badaloni, antes de que concluya el año, el consorcio podría constituirse con recursos provenientes del rembolso de un porcentaje de lo invertido en las obras de repavimentación del carril Rodríguez Peña, que costaron alrededor de 60 millones de pesos.

Concretamente, la cartera que dirige Baldasso ya ha instruido a la Dirección Provincial de Vialidad para que realice los cálculos necesarios del dinero que deberían aportar las empresas frentistas y las de las calles aledañas por las mejoras realizadas por la repartición en el transitado carril.

En virtud de los metros de frente de cada empresa, se estimará el fee (especie de canon) que deberá desembolsar cada una. En el caso de las firmas que no se encuentren sobre el carril, el aporte será proporcionalmente menor.

Este procedimiento “permitiría recuperar entre 12 y 15 millones de pesos” para iniciar la ejecución del dilatado master plan, indicó el presidente de la entidad. Independientemente de eso, el consorcio también podrá recibir fondos del propio Estado, ya que los requerimientos de la zona son muchos y varias veces millonarios.

Entre ellos se cuenta la necesidad de pavimentar las calles Alsina y San Francisco del Monte, mejorar la calle 9 de Julio, llevar agua potable, cloacas e internet a las zonas que aún no tienen. “La lista es muy ambiciosa pero nos hemos propuesto que el carril Rodríguez Peña no sólo sea la zona industrial más importante del Oeste argentino sino que también lo parezca”, sostuvo Badaloni.

El consorcio resolvería otro de los grandes problemas que complican la concreción de proyectos de mejoramiento operativo del área. En la zona coexisten tres jurisdicciones departamentales diferentes. De hecho, el 45,41% de las empresas se encuentran en Maipú, otro 42,51% en Godoy Cruz y el 12,08% restante, en Guaymallén.

Pero en realidad, “en el lugar tienen injerencia 32 organismos diferentes: además de los tres municipios, intervienen Vialidad Nacional, Vialidad Provincial, Irrigación, la Dirección de Vías y Medios de Transporte, más todas empresas y entes reguladores de servicios públicos como electricidad, agua y cloacas, gas y telefonía”, destacó el gerente de Aderpe, Lucas Carballo, quien hace seis meses asumió con la misión de llevar adelante el plan de gestión.

Según señala el ejecutivo, “el 60% de las dificultades de las empresas tiene que ver con la infraestructura. Por eso la intención de Aderpe es que a través de este consorcio exista una gestión ágil que permita intermediar y concretar obras de gran envergadura que, lógicamente, la asociación por sí sola no puede encarar”.

Justamente, uno de los tres ejes de la actual conducción de la entidad es “liderar ese Consorcio Mixto ZIM, gestionando las obras de infraestructura y servicios públicos, tanto en lo referente a la planificación como en el financiamiento y la ejecución”, resaltó Carballo.

Beneficios y capacitaciónSumado a la mencionada problemática, Aderpe también está trabajando en otros dos frentes de gestión. Por un lado, busca convertirse en un referente en la prestación de servicios especializados para que las empresas crezcan y en este sentido viene firmando convenios de articulación y alianzas estratégicas con distintas instituciones para la capacitación y el asesoramiento de las empresas de la ZIM.

El mes pasado la entidad firmó un convenio con ADEN Business School, para que ésta brinde entrenamiento en negocios, formación académica y dirigencial a los ejecutivos de las 540 empresas. En la misma línea, se están cerrando acuerdos con la Escuela de Negocios de la Fundación Universitas y con el Banco Macro que asesorará a las pymes en manejo bancario.

La idea de Aderpe es “llegar a todos los empleados”, por eso “a partir de las necesidades detectadas, se van a seguir sumando beneficios y concretando alianzas con empresas de medicina, de recursos humanos, bancos, seguros y otros”, explicó Carballo.

Finalmente, un tercer frente de acción “tiene que ver con convertirnos en referentes de articulación y gestión del desarrollo y la organización industrial en todo el oeste argentino y eso tiene que ver con un Aderpe que comunica”.

En esta línea la entidad está en un proceso de renovación de su imagen corporativa y de la ampliación de los canales de comunicación. Como parte de este plan de comunicación integral, elaborado por la consultora Docta –integrada por David Demaldé, Mariano Paz y Cecilia Pérez– el mes pasado se presentó un nuevo logo de Aderpe, “ya que el anterior remitía a un contexto de hace 20 años”.

También se prevé incorporar una cartelería unificada en cada frente de empresa, elaborar una cartilla “guía de empresas” (impresa y online) y tener presencia a través de las redes sociales.

Por otro lado, resta concluir el desarrollo de un nuevo sitio web e incorporar un mail institucional.