Por Leonardo Otamendi
La vivienda de las víctimas está ubicada en el callejón Boudrón, a unos tres kilómetros al Norte de la villa de Jocolí. Allí tienen los hornos con los que fabrican ladrillos.
Este martes alrededor de las 22 toda la familia estaba en el interior de la casa. El dueño escuchó ruidos afuera y salió a ver qué sucedía. Al hacerlo, fue sorprendido por cinco delincuentes encapuchados, algunos armados, que lo obligaron a entrar al inmueble.
A él y a su grupo familiar los llevaron a una habitación y les taparon los rostros.
Los ladrones deben haber tenido el dato que en la vivienda había dinero, porque fueron directamente a buscarlo. Y la víctima declaró en sede judicial que este miércoles debía hacer un pago para adquirir una máquina.
Con el efectivo que le sustrajeron, $60.000, tenía pensado hacer frente al compromiso de la compra de esa tecnología para su trabajo.
Los delincuentes escaparon en una Ford Ranger del fabricante de ladrillos que más tarde fue encontrada a la vera de la ruta 34, en Lavalle, intacta y con las llaves puestas.
El hombre no expresó en su denuncia judicial, en la Oficina Fiscal Nº 7, a algún sospechoso pero con certeza, según los investigadores, los ladrones sabían que estaba el dinero en la casa.



