Lo manifestó el gobernador Francisco Pérez, quien también levantó sospechas sobre la fuga de siete internos ocurrida este miércoles.

Tras la revuelta y fugas, el Gobierno analiza dividir al ex Cose por regiones

Por UNO

Por Daniel Calivares

Los incidentes en el ex COSE del martes y la fuga de siete internos, llevaron a que el gobierno provincial reflote una vieja idea: descentralizar el centro de detención de menores y dividirlo por regiones.

“Estamos trabajando, es una situación compleja, donde se mezclan algunas acciones que debemos articular mejor con el poder judicial, que es el que determina el destino de los chicos, porque es lugar de alojamiento para menores de 18 años y hay algunos jóvenes que superan esa edad”, manifestó el gobernador.

Esa misma crítica ya había deslizado, el miércoles, el ministro de Desarrollo Social Guillermo Elizalde, que le había apuntado a los jueces por no ordenar el traslado de los mayores de 18 años.

“Es un hecho lamentable, siempre han sucedido, las situaciones de encierro son conflictivas, por eso hay que revisar el sistema, algunos tendrían que estar en San Felipe o en otro lado”, explicó el gobernador.

Esa revisación del sistema consiste en que el ex COSE sea separado en varias partes.

“Estamos viendo la posibilidad de descentralizar y regionalizar en cada oasis de la provincia el instituto, no es lo mismo el joven que ingresa desde la ciudad Mendoza al que lo hace desde General Alvear, Tunuyán u otro departamento”.

Esto también permitiría que no haya superpoblación de menores en un solo lugar, sino que la distribución sea más equilibrada y que los operadores, al mismo tiempo, tengan menos personas que custodiar.

No obstante, por ahora es solo una idea que se tiene que trabajar entre el ministerio de Gobierno y Trabajo; de Desarrollo Social y Derechos Humanos y la Justicia de Familia, admitió el mandatario provincial, quien agregó que también se estudia incorporar más personal, tal cual el gobierno se había comprometido en las últimas negociaciones paritarias. Esto último, también en respuesta a los reclamos de los operadores, que exigen mayor seguridad.

En tanto, sobre la fuga de siete internos en la tarde del miércoles, Pérez puso un manto de sospechas sobre los mismos operadores.

“Llama la atención la forma de la fuga, porque eran chicos recién ingresados y ocurrió en medio del conflicto, sin violentar ninguna infraestructura del establecimiento”, aseveró el gobernador, aunque adujo que si hubo complicidad, eso deberá ser comprobado por las pericias de los ministerios de Desarrollo y de Seguridad y por la Justicia provincial.