El jefe de policías, Juan Carlos Caleri, confirmó a este portal los decesos y dijo que la primera hipótesis de las muertes es el mal funcionamiento del calefón.

Tragedia en Ciudad: un matrimonio y sus tres chicos murieron por inhalar monóxido de carbono

Por UNO

Un matrimonio y sus tres hijos, de 17, 11 y 3 años, murieron en el interior de su casa, del barrioUnidad, de Ciudad, al parecer por inhalación de monóxido de carbono por mal funcionamiento de su

calefón. 

Mercedes López (45), su marido, Diego Carrizo (35), y sus tres hijos, Fabricio Calvin (18) ,

Ariel Calvin (11) y Anahí Carrizo (3) perdieron la vida en plena rutina diaria. Fueron hallados

después de las 22, cuando la novia del joven de 18 y un vecino se encontraron con el desolador

panorama.

En lo que va del invierno de 2010 el monóxido de carbono se ha cobrado 9 vidas en Mendoza y

otros 95 personas fueron atendidas por sufrir intoxicación.

Ayer, tres de los cuerpos de las víctimas, hallados contra la puerta de ingreso de la casa,

evidenciaron el intento de la familia por ganar la calle para escapar a la muerte, que finalmente

les dio alcance.

Cuando la policía logró entrar a la pequeña vivienda, la rutina seguía transcurriendo en

medio de la tragedia: una cama en la cocina comedor de un solo ambiente, el televisor encendido, la

ducha abierta soltando agua caliente y el calefón funcionando junto a la cocina. Las puertas y

ventanas estaban todas cerradas.

Un rápido vistazo les dio a los policías la sospecha que luego confirmarían con los

paramédicos del SEC: monóxido de carbono.

La tolva que despide hacia el exterior los gases tóxicos del calefón estaba desacomodada y

descargándolos hacia el interior de la vivienda. Juan Carlos Caleri, jefe de Policías, confirmó a

diariouno.com.ar que la primera hipótesis que manejan los bomberos es que habría

fallado el calefón

El matrimonio y el joven de 18 habían quedado agolpados contra la puerta de calle. Los niños

de 11 y 3 años murieron en una de las habitaciones.

Un desgraciado hallazgo

Micaela, la novia de Fabricio, llegó a la casa para ver a su novio, pero no tuvo respuesta

al llamar a la puerta. Entonces intentó abrir una ventana y un fuerte olor a gas salió de la casa.

De inmediato la joven le pidió auxilio a Guillermo, el vecino de la casa 18. El hombre le

contó a UNO la terrible experiencia: "Quise abrir la puerta pero no se podía porque estaban todos

tirados en la entrada y vestidos. Metí la mano y alcancé a tocar a Fabricio: estaba helado; ahí

mismo llamé al 911. Se sentía un olor a gas impresionante".

Micaela y Guillermo estaban tan conmocionados como todo el vecindario, que se agolpó sobre

la vivienda, cuya entrada da al sur y está ubicada frente a un descampado.

Más de un centenar de personas miraban incrédulas, impactadas y en absoluto silencio las

tareas de policías, bomberos, los forenses de Científica y los técnicos de Ecogás.

Silencio que se quebró de modo desgarrador cuando la hija mayor de Mercedes López llegó a

las 23 con otros familiares hundida en el llanto y la desesperación junto con otros familiares de

las víctimas.

Corrieron hacia la puerta del domicilio para ingresar, para abrazarlos, pero no pudieron. La

labor forense lo impedía. A las 23.40 los cinco cuerpos fueron retirados, ante la desolación de

todo el vecindario.