"En 70 años de historia el gremio fue intervenido una sola vez y fue durante la última dictadura", dijo Carlos Ordóñez, máximo referente de la Asociación Gremial de Empleados y Funcionarios del Poder Judicial.El sindicato vive una situación compleja. El junio pasado hubo elecciones, en las que ganó la lista oficialista. Pero una de las agrupaciones opositoras presentó una impugnación en abril y el Ministerio de Trabajo de la Nación le dio la razón y anuló los comicios a una semana de la renovación de los cargos, en octubre.Desde esos últimos días de octubre el gremio atraviesa una situación irregular y hace poco más de una semana fue intervenido. La situación actual provocó, entre otras cosas, que el aumento salarial fuera por decreto, sin paritarias, frente a la falta de conducción.Aunque en realidad conducción hay, ya que Ordóñez y los demás miembros de la comisión dieron por válidos los resultados de las urnas, en las que ganaron por 2% de diferencia, y siguieron ejerciendo la conducciónOrdóñez entiende que "la decisión de intervenir el gremio es una jugada política hecha entre el Ministerio de Trabajo de la Nación y el gobierno de Alfredo Cornejo para tener sindicato aliado y así lograr un Poder Judicial con empleados mal pagos e introducir reformas precarizadoras".El sector que responde a Ordóñez anunció que no va a claudicar y va a esperar a que se expida la Cámara Nacional de Apelaciones, ante la que interpuso un reclamo para que se reconsidere la resolución del Ministerio de Trabajo que declara la ineficacia jurídica de la elección, o sea la anulación.Por el otro lado está la facción que en las últimas elecciones encabezó el empleado de la Oficina Fiscal N°3 Sergio Mortarotti, quien pide que se cumpla lo dispuesto por el Ministerio de Trabajo y que se vuelva a llamar a elecciones."Queremos elecciones limpias y democráticas. Queremos recuperar el sindicato para los trabajadores porque para nosotros está cooptado por la política", dijo Mortarotti. El origen del problemaPara realizar una elección en un sindicato hay que seguir una serie de pasos, como convocar una asamblea en la que se constituye la junta electoral. Para llamar la asamblea hay que comunicar la convocatoria con cinco días hábiles de antelación en los medios para que sea público. La comisión directiva que estaba al frente del sindicato en 2016 publicó el llamado el 24 de marzo y el 1 de abril se realizó la asamblea. Y entonces comenzó la discusión sobre si los días hábiles eran cuatro o cinco a raíz del Jueves Santo. Según Mortarotti, impugnaron el proceso por primera vez el 1 de abril pero volvieron a hacerlo en reiteradas oportunidades frente a una serie de irregularidades.Según Ordóñez, esa fue la excusa de la que se valieron para tirar abajo la elección."Para mí la Lista Bordó (de Mortarotti) es pro Cornejo. Decidieron competir porque pensaban que con el empuje oficial iban a ganar y una vez que perdieron buscaron anularlas. Si había tantas irregularidades por qué compitieron. Acá lo que no hay es garantía jurídica. Ganamos de buena ley y cuando un gremio gana no puede ceder ante la patronal".Pero Mortarotti opinó que el ministerio tiene tiempos lentos y que por eso recién los notificaron de la anulación de las elecciones a fines de octubre. Y explicó que compitieron porque existía la posibilidad de que la respuesta de la cartera de Trabajo fuera negativa.Lo cierto es que aún no llega el interventor y desde el gremio informaron que "los integrantes de la comisión directiva que estaban en uso de licencias gremiales volverán a sus puestos de trabajo hasta tanto la Cámara Nacional del Trabajo resuelva sobre la validez de las elecciones de renovación de autoridades".Si es así, mañana deben presentarse a trabajar.
El ministerio nacional, que había anulado las elecciones, dispuso ahora que un delegado normalizador se haga cargo. La última conducción, liderada por Carlos Ordóñez, está molesta con el gobierno de Cornejo. Hay incertidumbre
Trabajo intervino el gremio judicial y hay mucha tensión
