Mendoza Miércoles, 22 de agosto de 2018

Servir a los mandantes

Los gremios estatales habían llegado a convertirse en una especie de gobierno paralelo en Mendoza.

Muchas cosas pueden decirse del gobernador de Mendoza Alfredo Cornejo, pero será muy difícil no aceptar que le está poniendo orden a la administración pública provincial como pocas veces se ha visto en sus antecesores.

Algunos ex mandatarios prometieron cambios, pero luego no se animaron a meter mano para modernizar la maquinaria estatal.

Temieron pisar callos, sobre todo los de los gremios estatales que habían adquirido una preponderancia fuera de toda lógica.

Esos sindicatos llegaron a tener tanto poder de decisión que en algunos estamentos eran una especie de gobierno paralelo.

A la sindicalista Raquel Blas, que insultaba a los funcionarios en las paritarias o que les rompía a estos resoluciones en la cabeza, le tenían en algún momento más miedo que a la opinión de los ciudadanos contribuyentes que sostienen con sus impuestos el entramado estatal.

El uso descontrolado de las licencias médicas, de las que se había hecho un "festival", sobre todo entre los docentes, o la imposibilidad de sancionar administrativamente a los empleados, ya que algunos entes de control -como las juntas de disciplina- habían sido copadas por los gremios que no sancionaban a nadie, eran sólo la punta de un iceberg que nunca tenía en cuenta la eficiencia y la calidad en la prestación para servir a sus patrones, es decir, al pueblo, a los mandantes.

A ello había que agregarle un rosario de otras falencias, como la laxitud en los horarios de trabajo, favorecido por el amiguismo con algún jefe o para facilitar la militancia dentro del gobierno de turno, entre muchas otras avivadas.

Muchas de esas cosas ya han tenido solución con decisiones como el ítem aula o los controles biométricos.

Ahora el gobernador Cornejo ha enviado un proyecto de ley a la Legislatura para modificar aspectos del Estatuto del Empleado Público, que no se actualiza desde hace casi 50 años. El objetivo es cambiar aspectos del régimen de disciplina a fin de agilizarlo, centralizando todas las sanciones.

Para ello se buscará concentrar el aspecto legal en una Oficina General de Sumarios, ya que hoy se desaprovecha la tarea de los abogados del Estado, desperdigados y sin un norte claro.

¿Se puede seguir esperando de 5 a 10 años para que se defina la sanción a un estatal?