Ese grupo etario se transformó en la primera franja de riesgo entre los que se quitan la vida. En Mendoza representan el 20% del total. Cada un muerto hay cuatro intentos frustrados.

Según un estudio nacional, los suicidios son más frecuentes en jóvenes de entre 15 y 24 años

Por UNO

El suicidio adolescente, o de jóvenes entre 15 y 24 años (es el grupo etario que se mide) creció demodo preo-cupante en los últimos años. Tanto, que el último relevamiento nacional, en 2008, revela

que es el primer grupo de riesgo, con 817 muertes en todo el país sobre un total de 3.120, muy por

encima de adultos, ancianos y niños.

En Mendoza, las víctimas de ese año fueron 149, y el grupo de 15 a 24 años representó 30

fallecidos.

En las cifras nacionales ocupan el 26% de todos los suicidios y en la provincia el 20%.

El suicido en jóvenes y adolescentes es la tercera causa de muerte. Por eso los expertos

estudian, con muchas hipótesis y pocas certezas, las causas de semejante cambio.

Es que hace 20 años el sector de la tercera edad lideraba la tasa de suicidios con causas

mucho más precisas y claras y los adolescentes eran una trágica excepción.

Ahora, en cambio, éstos ocupan el primer lugar de la estadística.

Así lo explicó el licenciado Pedro Piemontesi, miembro de la Dirección de Salud Mental de la

provincia, titular de la Red Argentina de Suicidiología y fundador del programa mendocino de Ayuda

al Suicida, que ahora funciona reactivado a través del 911, con el Servicio de Asistencia en Crisis

(del cual es coordinador), dispuesto para ayudar a reflexionar a quien, estando al borde de la

muerte por mano propia, busca una palabra para salvarse.

Piemontesi detalló a Diario UNO que "con una tasa intermedia a nivel nacional Mendoza

registra 149 suicidios con una tasa del 8,61 cada 100 mil habitantes, mientras que a nivel nacional

la tasa es de 7,85".

Y comparó: "En las provincias patagónicas es mucho más alta, entre 12 y 14 cada 100 mil".

Detrás de las cifras duras se revelan otros datos más llamativos que Piemontesi precisó: "Los

hombres cuadruplican a las mujeres en cantidad a la hora de quitarse la vida, y por cada suicidio

consumado hay al menos cuatro intentos más (de otros suicidas) que se frustraron".

Un misterio por investigar

Las causas del suicidio adolescente son difíciles de descifrar: "Hay veces que el suicida se

lleva los motivos a la tumba", señaló, y evaluó a título personal que la reducción de los espacios

en las relaciones interpersonales reales generados por las nuevas tecnologías como las

computadoras, teléfonos con mensajes, internet, redes sociales, terminan por encerrar más a los

jóvenes en vez de abrirlos al mundo.

"Creo que la incidencia de la tecnología tiene que ver porque uno se aleja de los que tiene

cerca para acercarse a los que están muy lejos. Esa exposición los encierra mucho en un espacio que

genera una fuerte soledad".