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Aseguran que las ventas cayeron 30% en promedio respecto al año pasado. En esta provincia, aseguran los comerciantes, se vivió una tendencia contraria a la media nacional, que marcó un 10% más de ventas en comparación al 2011.
Según los jugueteros de Mendoza, el Día del Niño fue un fracaso rotundo en ventas
Mientras a nivel nacional la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) anunciaba el domingo un repunte de las ventas de 10,5% para el rubro juguetes –1,5% de promedio general– respecto igual fecha del año pasado, en Mendoza la Cámara de Librerías, Papelerías, Jugueterías y Afines desterró esa aparente bonanza y habló de “un fracaso rotundo”.
Ricardo Fernández, quien desde hace 19 años preside la cámara local, detalló que en un primer análisis las ventas en esta provincia cayeron en promedio 30%.
“Lo que pasa en Buenos Aires no es lo mismo que acá. Estamos muy preocupados por la finalización de una fecha que iba a traer buenas noticias a un sector que viene soportando varios meses de crisis”, detalló el empresario local, que es dueño de un negocio mayorista en calle San Martín 2449 de Ciudad. Fernández se aventuró a decir que dado que el descenso de las cifras se reitera desde hace varios meses, “a las empresas se les está haciendo cada vez más difícil mantener el personal”.
Acciones por La Salada
Este lunes al mediodía los empresarios de distintos sectores de la provincia se reunirán en la Federación Económica de Mendoza para evaluar esta situación y también para diseñar estrategias de cara al arribo de la feria La Salada a un predio de Guaymallén. Entienden que “el shopping de los pobres” -como lo define Jorge Castillo, su administrador– es un factor que va a quebrantar aún más la situación de los comercios locales.Las mayores opciones de financiación y los descuentos que arrancaban en 30% y llegaban a 50% principalmente en los supermercados y shoppings fueron el principal factor contraproducente para los jugueteros la semana que pasó.
“Los convenios que los bancos sellan con los supermercados no tiene comparación con lo que puede ofrecer un pequeño empresario. En la calle se vio un escaso poder adquisitivo”, dijo Fernández, quien explicó que el rango de edades de quienes piden juguetes es cada vez menor, ya que antes este tipo de productos se consumían hasta los 12 años y ahora la demanda llega a los 6.
Otro motivo del desaliento de las ventas, ya reiterado en fechas comerciales como la que se vivió el fin de semana, fue la escasez de juguetes importados en las góndolas. Porque más allá de que los productos nacionales incrementaron su presencia para completar la oferta, los comerciantes no pudieron abastecer la demanda predominante, que es la de los artículos que se publicitan en los canales infantiles de TV.
El alza de precios de entre 20% y 30% en Mendoza fue él último componente de una cadena que desalentó las compras para los más chicos.
De mal en peor
Que la situación para los comerciantes viene en retroceso no es una novedad, porque basta ver el balance que la propia Confederación Argentina de la Mediana Empresa hizo en julio pasado para saber que la caída de ventas es la constante: para la CAME, las cantidades vendidas por los comercios minoristas en julio cayeron 6,3%, con respecto al mismo mes del año pasado.Sin embargo, al contrario de la experiencia mendocina, esa entidad entendió que el festejo del último domingo rehabilitó al sector. Luego de relevar a 411 comercios de todo el país, la entidad evaluó que “el Día del Niño 2012 tuvo un resultado mejor a lo esperado. La gente tomó la fecha con mayor cautela que otros años, pero eso no le restó entusiasmo a la venta”. Y después la confederación habló de un repunte de 1,5% en las cantidades vendidas de todos los productos, lo que “sugeriría que la caída de ventas que se viene registrando en los últimos 6 meses se ha detenido”.
“Mientras los comercios más chicos ofrecieron hasta 3 cuotas sin interés, el diferimiento de pagos fue mayor en los supermercados y eso nos complicó”, dijo Fernández. Según el balance que surgió en Buenos Aires, las jugueterías concentraron la mayor parte de las ventas y mostraron colas para comprar. “Aquí se vio gente en las calles y muchas consultas, pero escasas compras”, sumó Fernández, quien cargó contra la llegada de La Salada: “Si la situación está mal, vamos por peor camino y los perjuicios serán irreparables”.



