Mendoza Viernes, 23 de diciembre de 2016

Recién en febrero se decidirá el futuro de Orozco, la fiscal viajera

El receso judicial de enero postergará la decisión del tribunal que debe resolver si suspende a Anabel Orozco.

El porvenir de Anabel Orozo, la titular de la Segunda Fiscalía Correccional de Mendoza, que saltó a la fama por tomarse unas vacaciones en Brasil cuando tenía un certificado médico por lumbalgia aguda, se resolverá en los primeros días de febrero. En esa fecha, el Jury de Enjuiciamiento podrá decidir si la suspende en el cargo y la lleva a juicio oral y público.

Aunque más que porvenir, lo de Orozco será mas bien un devenir, ya que en ámbitos judiciales y políticos dan por descontada su destitución como magistrada, cuyo trámite formal se abrió este jueves.

Claro está, aún falta que se desarrolle todo un juicio y que la fiscal se defienda.

Pero el caso dejó pruebas tan abrumadoras en su contra que será muy difícil que la magistrada pueda torcer su segura salida sin honores de la Justicia.

Ella misma reveló con su accionar la comprometida situación en la que se encuentra. Fue cuando, tras su polémica y escandalosa licencia por enfermedad en las playas de Florianópolis, presentó la renuncia sin demoras para salvar la jubilación como magistrada, que tiene el privilegio del 82% móvil.

La desesperada decisión no le sirvió, porque el gobernador Alfredo Cornejo dejó la dimisión arrumbada en el pinche sin aceptarla ni rechazarla, permitiendo que corrieran los tiempos para que el tribunal de destitución se encargue de ella.

Si fuese destituida perdería el beneficio del retiro con el 82% móvil.

Un mes para defenderse

El Jury de Enjuiciamiento trató por primera vez el caso de Anabel Orozco, al pronunciarse sobre dos planteos en contra de la fiscal: un pedido de destitución de su propio jefe, el procurador Alejandro Gullé, por desorden de conducta, y una solicitud de desafuero de la fiscal de Capital Mercedes Moya, quien la investiga por fraude a la administración pública y falsificación de documento.

Ambos planteos tienen que ver con sus vacaciones playeras, mientras el Poder Judicial creía que estaba enferma y con reposo.

El Jury tuvo que resolver cuestiones de forma: esto es, si se cumplían los requisitos para admitir formalmente los planteos.

Los dos fueron admitidos y le enviaron las presentaciones a la fiscal para que en un plazo de 10 días hábiles (como marca la ley) presente su descargo de defensa. Cuando lo haga, el Jury se reunirá para definir su suspensión.

Sin embargo, la proximidad de la feria judicial de enero, mes en que la Justicia entra en receso, le dará a Orozco todo el mes completo para elaborar la defensa por escrito, postergando su caso hasta febrero.

Diga lo que diga en su descargo, nadie imagina que pueda revertir su sombrío futuro.

Las pruebas

En la denuncia del procurador de Mendoza Alejandro Gullé en su contra abundan pruebas que la comprometen.

Primero, los dos certificados médicos por lumbalgia aguda de 10 días cada uno, que Orozco envió a Recursos Humanos del Ministerio Público.

Segundo, las fotos publicadas por ella en su muro de Facebook, donde se la ve disfrutando de unas gloriosas vacaciones en Brasil, a pesar de que la prescripción médica exigía reposo porque el cuadro le impedía desplazarse a la Fiscalía y hacer su trabajo.

Tercero, la certeza de que el segundo certificado se extendió a 3.000 kilómetros de distancia.

Orozco se lo dio a su secretario judicial el 23 de noviembre pero el certificado tenía fecha del 18 del mismo mes.

Según lo informado por Migraciones, Orozco estaba fuera del país y llegó recién el 20 de noviembre, mientras que el médico que extendió su licencia estaba en Mendoza.

Como si fuera poco, la fiscal, ya en Mendoza, con el escándalo desatado y aún en uso de la licencia trucha por enfermedad, no reparó en la repercusión y se fue a jugar al bridge a Potrero de los Funes, en San Luis.

La tertulia de su juego de naipes favorito fue fotografiada y publicada en los medios locales, por lo cual quedó nuevamente en evidencia.

El 29 de noviembre, cuando debía reincorporarse, no lo hizo y presentó otro certificado, esta vez por razones psiquiátricas, tras lo cual presentaría 48 horas más tarde la renuncia, que el Gobierno todavía no le aceptó.

La suerte de Orozco está echada. El radicalismo pedirá su cabeza en el Jury y el peronismo no hará nada por evitarlo. Para la Corte será imposible sostenerla, porque la denuncia es del procurador.

A esto se agrega la pública posición del gobernador, quien dijo que no le aceptó la renuncia a Orozco para que sea juzgada y no se retire impunemente con la jubilación de un juez.

En espera

La Junta Médica del Poder Judicial tiene en su manos un pedido de licencia psiquiátrica de la fiscal Orozco. Es este cuerpo el que debe convalidar o rechazar ese cuadro de salud. La magistrada presentó un certificado firmado por un galeno. Le podría servir para neutralizar el Jury.

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