ver más
Conocé más sobre la figura que nombra la calle donde vivís en este programa de Canal 7. Hoy: Toribio Luzuriaga.

¿Quién es tu calle?

 Embed      

El personaje elegido de hoy nació el 16 de abril de 1782, muy lejos de tierras mendocinas, en Huaraz, Perú. Nos referimos a Toribio de Luzuriaga, cuyos padres fueron Manuel de Luzuriaga y Larresta y María Mejía de Estrada y Villavicencio.

Concluyó su educación en Lima y se desempeñó en cargos administrativos en la sede del gobierno virreinal. Fue trasladado a Santiago de Chile y luego a Buenos Aires, donde llegó a ser secretario privado del marqués de Avilés.

Participación militar

Durante las invasiones británicas en Montevideo tuvo un destacado rol como alférez de artillería, hecho que llevó a que lo nombraran capitán del Cuerpo de Voluntarios Artilleros de la Unión.

Luego de los hechos de mayo de 1810, participó de la victoria en la batalla de Suipacha, el 7 de noviembre de ese año. Además, ocupó la jefatura de la expedición emancipadora hacia el Alto Perú dirigida por Antonio González Balcarce y Juan José Castelli.

En 1813 fue designado para reforzar el Ejército del Norte, comandado por el entonces coronel José de San Martín, con estableció una gran amistad.

Al frente de la provincia

Cuando San Martín tomó la jefatura del Ejército de los Andes en setiembre de 1816, fue designado en su reemplazo como Gobernador Intendente de Cuyo, en calidad de interino.

"Quien lo elige para el cargo fue el Director Supremo, Pueyrredón, con el apoyo de San Martín", indica Carlos Campana, periodista e historiador mendocino.

Su perfil progresista quedó evidenciado en importantes obras, como la apertura de nuevos canales de riego. Durante su gestión se focalizó en la obra pública y se utilizaron las maderas del campo de instrucción para la construcción de veredas. También se plantaron árboles en la plaza principal, entre otras mejoras. En el orden económico, como el anterior gobierno, fomentó el comercio y la industria y aprovechó la apertura del puerto de Valparaíso para exportar productos al país trasandino.

Meses después, en marzo de 1817, Luzuriaga asumió el mismo cargo pero ya como propietario. Gobernó hasta los primeros días de enero de 1820 cuando su mandato se interrumpió por una revolución. ´

Así, renunció a la gobernación de Cuyo el 17 de enero de 1820 y, convocado por Don José, se trasladó a Chile dónde el gobierno de Bernardo O'Higgins lo asimiló a las fuerzas armadas locales para incorporándose a la Expedición Libertadora destinada al Perú.

En el Alto Perú

Dejando en claro su compromiso con la Gesta Libertadora, Luzuriaga condujo el desembarco de las fuerzas patriotas en la Bahía de Paracas, el 8 de setiembre de 1820.

Una vez establecido el cuartel general en Huaura, cumplió importantes servicios asegurando posiciones defensivas para el ejército patriota en el norte peruano.

Además, que enviado a Guayaquil en respaldo de la revolución emancipadora que triunfó allí en octubre, pero su labor fue breve debido al recelo de los líderes guayaquileños, quienes no deseaban sentirse subordinados a una fuerza militar exterior.

Su carrera militar siguió en ascenso y en febrero de 1821 fue designado general de división. Fue presidente de Huaylas, uno de los cuatro departamentos peruanos considerados efectivamente independientes (junto con los de Trujillo, Tarma y de La Costa). En diciembre de ese año fue nombrado Gran Mariscal, siendo el primer peruano que tuvo dicho cargo.

Etapa final

En calidad de ministro plenipotenciario, fue comisionado a Buenos Aires en busca de apoyo militar para el Perú.

No obstante, los problemas internos de ambos países, sobre todo teniendo en cuenta el alejamiento del General San Martín, lo obligaron a renunciar al servicio.

Tiempo después se estableció definitivamente en Buenos Aires, dedicándose a la ganadería en Pergamino. Con su salud quebrantada y sin recursos para subsistir, vivió apremiado por las deudas. "Tenía problemas económicos muy graves", reconoce Carlos Campana.

Tal vez esta situación, sumada a la ingratitud de algunos colegas, fueron motivos que lo llevaron al suicidio el 1 de mayo de 1842.

Autores: Carlos Campana | Priscila Mateos.

MÁS LEÍDAS