Docentes y estudiantes del Instituto Superior de Formación Docente y Técnica Tomás Godoy Cruz decidieron esta semana tomar clases públicas en reclamo de mejoras edilicias. Como resultado, el próximo martes arrancaría la reubicación de las primeras aulas.
La problemática de las lluvias de los últimos días hizo que desde el pasado lunes un equipo del Ministerio de Infraestructura analizara el estado del establecimiento educativo y sugiriera el desalojo del edificio en la parte sur, por encontrarse con mucha humedad, imposible de resolver.
Por esta razón, el Consejo Directivo, conformado por docentes, estudiantes y profesores, resolvió no correr el riesgo de seguir con clases en esa situación y decidió el dictado de clases públicas en el bulevar ubicado sobre calle Mitre.
Las protestas comenzaron el lunes y se extenderán al menos hasta mañana. Los afectados buscan con esta medida visibilizar un problema histórico de uno de los tres edificios que conforman el colegio Normal.
En total, unos 350 alumnos son los que hoy por hoy no cuentan con un lugar físico y adecuado para cursar.
"El edificio de calle Mitre tiene sus cuantos años y nosotros junto con la Dirección General de Escuelas en 2015 empezamos a planificar la construcción de un nuevo lugar. Lamentablemente los tiempos se han acelerado por la gran cantidad de lluvias que han caído y el proceso de deterioro del edificio. Por el resguardo de los alumnos y profesores estamos en un proceso de reacomodamiento de la institución", comenzó diciendo Cristian Barzola, rector del colegio.
La solución a este problema a corto plazo sería el traslado provisorio a otra institución adecuada a las exigencias que presenta este colegio. Hasta ahora hay dos lugares debidamente habilitados que podrían ser alquilados para continuar con el dictado de clases.
"Para la reubicación contamos con dos opciones aunque todavía no hay nada definido. A más tardar a mediados de la semana que viene estaríamos reubicando a toda la gente", agregó el rector.
Durante la tarde-noche del jueves se realizó una reunión informativa entre alumnos, docentes y autoridades donde se plantearon las opciones que existen a corto plazo.
Por el lado de los profesores hubo algunas quejas por cómo continuarán sus actividades. "Sabemos y entremos cuál es la problemática pero queremos que nos respeten los horarios que teníamos originalmente y también un lugar digno para poder dar clases", reclamó una docente.
Cerca de 5.000 personas son las que estudian actualmente las diferentes carreras, las cuales se distribuyen en tres edificios. Dos de los tres edificios se comparten con los otros niveles educativos: Medio y Primario.
Sobre el modo de reclamo que tomaron profesores y alumnos, Barzola dijo: "Este colegio tiene una trayectoria en la cual se han hecho muchos reclamos por los espacios. Tenemos una actividad educativa muy activa, muy ocupada con la realidad".



