Mendoza Domingo, 29 de abril de 2018

Planean construir playas subterráneas debajo del Parque Cívico de Ciudad

Es un proyecto estatal que se hará íntegramente con financiamiento privado. No se erradicará ni un árbol. Son los primeros trabajos pensados mediante el sistema nacional de PPP, Participación Público Privada.

El Gobierno planea construir playas de estacionamiento subterráneas en la zona del Parque Cívico, alrededor de la Casa de Gobierno, para aliviar la falta de espacio para dejar vehículos que tiene la ciudad en términos generales y particularmente esa zona.

Estas obras serán doblemente innovadoras. Primero, porque serían las primeras playas de este tipo, ya que hasta ahora, en Mendoza, no ha habido iniciativas públicas para hacer playas subterráneas. Y segundo, porque se harán mediante un sistema de obras que está inaugurando la Nación y al que Mendoza también se sumará: el programa de Participación Público Privada, conocido como PPP.

Este sistema permite la asociación de un privado con el Estado para encarar grandes obras públicas. El privado se hace cargo del estudio, de la realización del proyecto y de su posterior construcción, a cambio de un retorno, es decir, de una concesión por un tiempo determinado.

Según contó Daniel Chicahuala, el subsecretario de Infraestructura del Ministerio de Economía, Energía e Infraestructura, la idea es hacer tres playas.

Una estará en el costado Este de la Casa de Gobierno. Tendrá dos niveles, y espacio para 400 autos. Requiere de una inversión que rondaría entre los $180 y los $200 millones.

La segunda, estará ubicada frente a la Casa de Gobierno, detrás del Memorial de la Bandera. Permitiría el ingreso y/ o egreso por Pedro Molina y podría tener capacidad para unos 350 autos.

La tercera está proyectada en el espacio verde que hay entre Peltier y Virgen del Carmen, y también podría albergar unos 350 autos.

La más fácil de hacer de las tres es la que se ubicaría al costado de la Casa de Gobierno, porque en esa superficie no hay árboles ni ninguna otra estructura, sólo césped. Por lo tanto, en lugar de trabajar desde túneles para hacer la obra se podría excavar, construir y luego rellenar y replantar el césped. En los otros dos casos las obras son más complejas porque hay que hacerlas preservando la superficie, explicó Chicahuala.

Esto encarece muchos las obras y además deberán pasar las correspondientes audiencias de impacto ambiental, remarcó.

Lo significativo es que para hacer estas obras no hay que tocar ni un árbol. En la superficie todo quedaría intacto, tal cual se ve ahora. Sólo se verían los túneles de ingreso y egreso que usarían los vehículos.

Antecedentes

Obras de este tipo hay desde hace años en Capital Federal debajo de varias plazas, como por ejemplo, la San Martín, que arriba mantiene sus árboles añosos y toda la fisonomía tradicional.

También Chile ha usado este sistema para ganar espacio para el estacionamiento urbano. En Viña del Mar, la plaza Sucre es un ejemplo de esto. En el 2014 se construyeron 500 plazas para autos en dos niveles.

Otras obras en vista

Además de la construcción de playas subterráneas, el Gobierno quiere encarar otras obras mediante el sistema PPP. Entre ellas, está el proyecto de ordenamiento del perilago de Potrerillos, una obra largamente dilatada que urge terminar por el crecimiento espontáneo de turismo que tiene la zona tras la realización del túnel que une Cacheuta con Potrerillos.

Para esto, está a punto de ingresar a la Legislatura el proyecto armado por la Secretaría de Ambiente, que contempla la explotación ordenada del perilago bajo este marco legal.

A toda marcha

La Provincia ya hizo los primeros deberes para avanzar en la realización de obras con este sistema porque adhirió a la ley nacional que creó el PPP. Ahora se encuentran en pleno trabajo de reglamentación. El jueves, el subsecretario de Hacienda, Víctor Fayad, estuvo en Buenos Aires trabajando en los detalles de la reglamentación para luego comenzar a buscar inversores.

El desafío es tentar a los privados

"Ahora el principal desafío es tentar a los privados para que quieran participar en este tipo de proyectos", planteó Daniel Chicahuala.

El Estado garantiza la necesidad de la obra, la posesión del terreno y el marco legal.

Pero es fundamental la confianza del privado para que sienta la seguridad jurídica necesaria por parte del Estado para invertir y saber que cobrará a lo largo de un período de tiempo, explicó el funcionario.

"Esto es como el tango, hacen falta dos para que se pueda bailar", comparó el funcionario. Es importante que los privados estén dispuestos a invertir y a confiar en el Estado como garante. Esta es la única alternativa para hacer obras de este tipo, porque el Estado tiene otras obras más urgentes para hacer como hospitales o escuelas. Ahora lo que tenemos que lograr es que los privados se interesen. Es importante que también acompañen los bancos y acepten financiar este tipo de obras, porque los inversores privados necesitarán el apoyo de las entidades bancarias", remarcó.

El precio de la tarifa será similar seguramente al del resto de las playas de la zona. Se terminará regulando entre la oferta y la demanda -estimó Chicahuala- y si las playas de la zona cobran aproximadamente $40 la hora, lo lógico es que tengan un precio similar. El Estado probablemente regule, pero lo lógico es que se regule naturalmente.

"Es el privado el que deberá sacar sus cuentas y saber cuánto invierte y qué retorno puede tener. El Estado será garante de su deuda, es decir se compromete a pagar, pero los cálculos los hace el privado", explicó el subsecretario de Infraestructura.

Desde de la Cámara Argentina de la Construcción a nivel nacional advirtieron a hace pocos días: "El corazón del PPP es que el contratista es responsable de prácticamente todo, el proyecto y la ejecución. Si falta piedra o la UOCRA (Unión Obrera e la Construcción de la República Argentina) pide más dinero, es un problema del privado. Si se demora la expropiación de terrenos y se pierde tiempo, también", detallaron.