Según economistas, hay clientes que las utilizan para guardar ahorros en dólares que antes tenían en plazos fijos. Varias entidades bancarias prevén incorporar más cofres, ante la creciente demanda.

Para lograr una caja de seguridad en los bancos hay listas de espera

Por UNO

Por Mariana [email protected]

La demanda de las cajas de seguridad, servicio que ofrecen sólo algunos bancos en Mendoza, sigue creciendo y las entidades bancarias del microcentro ya disponen de listas de espera para los clientes interesados en acceder a ellas.

En tanto, otros establecimientos bancarios ya tienen planes de incorporar más cofres en el corto plazo. Las cajas más económicas, las de menor tamaño, son las más difíciles de conseguir en el mercado.

En Mendoza, el canon del alquiler de los cofres arranca desde los $1.200 hasta los $4.500 por año, según los diversos tamaños. El principal requisito para contratar este servicio es disponer de cuenta corriente.

Otro dato es que no todas las sucursales cuentan con este producto, porque no reúnen las medidas de seguridad necesarias para ese fin. Por lo general, es posible alquilar cofres en las oficinas centrales de los bancos situados en nuestra región. Para eso solicitan el documento de identidad, un impuesto o servicio para declarar el domicilio particular y la partida de nacimiento del titular de la caja.

El sistema de los alquileres contempla un tiempo mínimo de un año con pagos semestrales.

La sede matriz del Banco Nación, ubicada en 9 de Julio y Necochea, cuenta con 2.000 cajas de seguridad y tiene todas ocupadas. Por eso, la entidad dispone de una lista de espera para los pedidos que no puede satisfacer en la actualidad y baraja la posibilidad de incorporar nuevas cajas, aunque no precisó una fecha de concreción.

En los bancos privadosDebido a la reticencia a brindar información de estas características que existe en los bancos privados, Diario UNO accedió a algunos datos en calidad de cliente.

En la primera consulta, el vendedor respondió: “Acá no hay cupos disponibles, debido a la gran demanda. Sólo quedan posibilidades para los clientes”.

En otra sucursal local de otro banco indicaron que no tienen disponibilidad de cajas más chicas. “No podemos saber con exactitud cuándo se desocuparán, ya que eso puede ocurrir de un día para otro”, dijo la asesora de ventas.

Los precios anuales de los cofres varían por el tamaño: los más chicos, que están agotados y son los que más solicita la gente, cuestan entre $2.000 y $2.600. Por el mediano, que es de 20x30x60, piden $3.400. El grande de 30x30x60 tiene un costo de $4.200 y el extra-grande sale $4.850.

En el tercer establecimiento bancario visitado, la empleada de la mesa de entradas explicó: “Tenemos una lista de clientes en espera y estimamos que inauguraremos este servicio el mes que viene”.

¿Para qué se usan?Las cajas de seguridad se utilizan para guardar dinero, joyas y documentos importantes, entre otros elementos, de los cuales el banco no tiene conocimiento.

Según explicó Pablo Jalil, coordinador de Marketing de Banco Supervielle para Cuyo, “las cajas les posibilitan a los clientes tres atributos. En primer lugar, privacidad para el resguardo de sus pertenencias. En segundo término, confidencialidad sobre el contenido del cofre. Y, por último, discreción al momento de ingreso a la caja. El acceso a ésta es sólo a través de un lector de huellas digitales”.

Por las características propias que distinguen a las cajas de seguridad, se trata de un servicio especial que presenta una constante demanda en ese banco.

“Gracias a las virtudes de confiabilidad y seguridad es que los clientes mantienen las cajas por muchos años, y eso dota a este producto de un bajo nivel de rotación”, destacó Jalil.

Visión de expertosUna de las hipótesis que barajan los economistas con relación al incremento del uso de los cofres tiene que ver con que aquellas personas que tenían plazos fijos o cajas de ahorro en dólares u otra divisa extranjera decidieron utilizar este servicio donde nadie puede preguntar qué es lo que se guarda en ese lugar.

El economista Sebastián Laza opinó que esta tendencia está relacionada con el aumento de la incertidumbre que tiene la población sobre las medidas que pueda llegar a tomar el Gobierno.

“La mayoría de las personas que tenían depósitos en dólares o ahorros en esta moneda, tanto los que compraron en el mercado oficial como en el paralelo, contratan los cofres de los bancos por una cuestión de seguridad, porque es imposible guardar ese dinero en la casa”, explicó el experto.

Además, otra conducta que mencionó es que “los ciudadanos contratan cajas de seguridad porque sienten que allí no pueden ser alcanzados por ningún cepo”. Las cifras oficiales indican que en Argentina existen 40.000 millones de dólares depositados en estos cofres, sobre los cuales el Gobierno no tiene instrumento legal para actuar, lanzó Laza.

Los factores de buscar resguardos en este servicio bancario “podrían despertar el interés del Gobierno en instrumentar trabas para controlar estas sumas de moneda estadounidense que duermen en los cofres”.

Otros casos en el paísEn otras provincias existen casos similares. Por ejemplo, en la Capital Federal y la provincia de Buenos Aires hay hasta seis meses de espera para lograr alquilar una caja de seguridad.

El crecimiento de la demanda se disparó durante la época en que comenzaron los controles al dólar. En coincidencia, también afirman que aquellos que tenían plazos fijos y cajas de ahorro en dólares fueron los primeros en requerir el servicio porque con los cofres sólo el cliente conoce el contenido.