Casi una década después de sus primeros pasos, llegó ayer una vez más para su tratamiento legislativo un remozado Plan de Ordenamiento Territorial (POT). De ser aprobada la versión hecha por la actual gestión de gobierno, para parcelar y vender un predio en una zona rural o intermedia -donde se une lo urbano con el campo- deberán respetarse las hectáreas correspondientes a una unidad productiva mínima, la que será definida por cada comuna. Esta medida busca que los suelos productivos no sean convertidos en emprendimientos inmobiliarios, como ha estado sucediendo en los últimos años en vastos sectores del cinturón verde de Mendoza. Justamente, el plan establece una estrategia específica para preservar las características de este lugar y sostener su función, ya que en una década perdió más del 10% de su superficie.Además, el plan ha establecido que los municipios deberán estudiar en el plazo de un año, cuáles son sus zonas de "interfaz" para darles una función específica, ya que ahora estos espacios son ocupados por villas de emergencia o por desarrollos comerciales o industriales, sin que se puedan medir los impactos ambientales y sociales.El plan cambia las concepciones de la delimitación de las zonas urbanas, rurales y aquellas donde ambas conviven, porque establece parámetros técnicos de largo aliento para el desarrollo sustentable de todo el territorio.Por supuesto que contiene también otros elementos, como la utilización al máximo de los espacios vacíos de la zona urbanizada, lo que se conoció como la compactación de la ciudad. Dicha estrategia va de la mano de elevar la calidad de vida en las zonas rurales para que la población no emigre hacia el Gran Mendoza, donde actualmente se concentra el 70% de los habitantes mendocinos. Contiene también criterios para no continuar dañando los desagües pluviales naturales en el piedemonte, dejando lugar al riesgo aluvional innecesario. En este sentido, la Secretaría de Ambiente ya está trabajando en un relevamiento de toda la información que tienen organismos técnicos sobre el tema, para saber qué pasará si continúa produciéndose la cantidad de precipitaciones como las ocurridas en las últimas semanas, con la intención de establecer planes de mitigación .El impulso políticoLa presentación del Plan de Ordenamiento Territorial fue realizada ayer en la Legislatura por el gobernador Alfredo Cornejo, junto al secretario Humberto Mingorance, y la vicegobernadora Laura Montero.Durante la exposición se explicó que fueron tomados los trabajos que hicieron los gobiernos anteriores para no empezar de nuevo todo el proceso de consultas que implicó la realización del plan.Cornejo, como suele hacerlo cada vez que tiene oportunidad, recalcó que el Estado gasta el doble de lo que produce. En este caso, ejemplificó cómo a falta de un plan de ordenamiento territorial, fueron cerradas calles de barrios impidiendo el acceso de la policía y de este modo, se generan mayores problemas de inseguridad. Además, señaló que una vez aprobado el plan, "todos los decisores públicos y los privados nos vamos a tener que ajustar a este plan, vamos a restringir el lobby permanente que hace presión sobre el Estado. Es imprescindible que Mendoza siga creciendo, pero que lo haga ordenadamente. De ello depende pasar de un Estado bobo a un Estado inteligente, aplicado, que permita moderar el mercado y liderarlo a los desarrollos urbanos, agrarios, agroindustriales y, desde luego, para la armonía del ambiente".
Casi una década después del inicio del debate sobre el ordenamiento territorial necesario para Mendoza, entró en la Legislatura un proyecto actualizado para aplicar un plan