Dos niñas murieron intoxicadas con monóxido de carbono el sábado, a las 19.45, en una vivienda precaria de Las Heras.
Las pequeñas estaban solas en el hogar y al parecer, como se investiga, un colchón se habría quemado y comenzó a despedir humo inundando toda la habitación hasta sofocarlas.
La tragedia ocurrió en una casa ubicada en la calle Pascual Segura al 6400 de El Algarrobal, en una zona con un fuerte desarrollo de actividades agrícolas y de producción ladrillera. De hecho, la familia reside en ese lugar porque está abocada a la fabricación de ladrillos.
Leonilda (5) y Estefanía (3) son las víctimas. Sus padres, José Luis Muñoz (24) y Dominga Ibarra (22), habían salido al hospital Lagomaggiore a realizar un control médico, ya que la mujer tiene 8 meses de embarazo.
Al salir, trabaron la puerta por seguridad y nunca imaginaron que al regresar se encontrarían con tan horrible escenario.
Según contó uno de los familiares de la joven pareja, a la hora en que se produjo el fuego no había ninguna persona cerca, porque la mayoría de los vecinos estaba trabajando en las inmediaciones.
Cuando pudieron notar la presencia del humo rompieron la puerta para sacar a las niñas, que estaban desvanecidas y las llevaron de urgencia al sanatorio más cercano.
Uno de los vecinos las trasladó rápidamente en su vehículo hacia el hospital Gailhac, pero cuando los médicos las asistieron ya era demasiado tarde. Las pequeñas estaban muertas por inhalar el gas tóxico que provocó la combustión de la tela del colchón.
Tristeza sin fin
"Mi mujer estaba muy descompuesta y se había descompensado. Teníamos que ir al médico", dijo Luis Muñoz, herido de pena por la muerte de sus hijas, un día después del siniestro. Dominga no podía hablar de tanta angustia y se acariciaba la panza tratando de seguir en pie.
Cuando fueron visitados por personal del Cuerpo Médico Forense para que les entregaran algunas mudas de ropa para el velatorio, ninguno de los dos soportó el calvario y quebraron en llanto. Algunos amigos se acercaron para darles aliento, pero nada podía llenar tanto dolor.
La joven pareja es oriunda de Potosí, Bolivia, y llegó a Mendoza con el sueño de un futuro mejor. Había oído hablar a la distancia de estas tierras que pisaron por primera vez de visita a un familiar.
Pronto se enamoraron del lugar y aparecieron las primeras oportunidades laborales. Se afianzaron, nacionalizaron y formaron familia.
El sábado la desgracia los destrozó.
Dos niñas murieron intoxicadas en una vivienda de El Algarrobal. Sus padres habían dejado solas a Leonilda (5) y Estefanía (3).
"Mi mujer estaba muy descompuesta; teníamos que ir al médico" dijo el papá de las dos nenas fallecidas
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