La pesadilla terminó. Por eso Cecilia, a pesar de sus "sentimientos encontrados" como dice, sueltauna tímida sonrisa. El alivio se le nota en los gestos. Para ella arranca una vida nueva.
Una vida que empezó de a poco hace un año cuando tomó coraje y se liberó tras 24 años de las
cadenas del Chacal. Corta de palabras, afirmó: "Estoy bien. Me di cuenta de todo lo que no conocía cuando salí deesto. No había vuelto al parque (San Martín) desde que era chica. No sabía manejarme con loscolectivos. No sabía llegar hasta el hospital Fleming". Una muestra que refleja el sometimiento casi esclavo al que la llevó Armando Lucero. "Todosestos años salía sólo con él y en el auto". Cecilia quiere terminar el secundario, trabajar haciendo corte y confección y dar charlas alas mujeres que han pasado por lo mismo que ella para que se animen a romper las cadenas. "A ellas les digo que tienen que animarse a denunciar. Miedo se siente siempre, pero después uno se libera", agregó la hija del Chacal. Cecilia no ocultó que hasta su propia madre supo desde el comienzo lo de los abusos y nadahizo al respecto. –¿Su mamá sabía de todo esto? –Ella conocía esta situación desde que yo era chica. Nunca hizo nada. No creo que haya sidopor miedo. Se sabía lo que pasaba pero nunca se habló el tema. Hoy no la veo, tiene prohibido porla jueza acercarse a mí y está bien así".


