Se estima que 3 de cada 10 chicos en edad escolar tienen sobrepeso, pero también se ven casos en el grupo que va desde el período de lactancia hasta los 3 años

Mendoza no escapa al aumento de niños con obesidad

Por UNO

En Mendoza, la obesidad y el sobrepeso se presentan cada vez más frecuentemente entre el periodo que va desde la lactancia hasta los 3 años. A esto se suma que 3 de cada 10 chicos del grupo etario de 4 a 14 años también padecen estos trastornos alimentarios.

El dato cobra relevancia a horas de que la Organización Mundial de la Salud emitiera un duro informe en el que tilda a la enfermedad como una "verdadera epidemia", comprobado ante un relevamiento en 100 países de todo el mundo.

En la provincia, el ministerio de Salud, en coordinación con la DGE y la UNCuyo, midieron en 2013 el impacto de una mala alimentación basada en hidratos y pocas verduras y frutas, sumado al sedentarismo, que son los 2 principales factores que intervienen en la aparición del exceso de peso alarmante.

"Están llegando al consultorio niños obesos que cursan desde la primera infancia en adelante. Las causas son la lactancia a demanda y el incremento de la ingesta temprana de gaseosas o golosinas", dijo Elsa Ayub, médica del servicio de Endocrinología del hospital Notti.

Factores de base

La especialista insistió en que el mayor factor de riesgo está en la propia casa, "ya que hay una falta de conocimiento de las madres con respecto a la alimentación de sus hijos. A esto se agrega que cuando ingresan a la escuela las meriendas no son las adecuadas".

Entre los trastornos que sufren los escolares obesos figuran una mayor dificultad respiratoria nocturna, trastornos en el sueño y dificultades en el aprendizaje.

También muchos deben enfrentar situaciones desagradables que afectan su autoestima. El bullying escolar muy común y muchas veces no es percibido por los maestros.

Otro de los graves problemas de salud que conlleva el sobrepeso y la obesidad son la aparición de diabetes, hipertensión arterial y colesterol alto.

Para la endocrinóloga infantil, la base para enfrentar el avance de este trastorno alimentario es la educación. "Hay que enseñar que es importante que los chicos coman frutas y verduras y menos hidratos. La familia cumple un rol importante en los cambios de hábitos, por eso se debe apuntar a la información de quienes están a cargo de los chicos".

Mencionó a la inseguridad que se vive como una de las causas que no permite a los chicos salir de sus casas y disfrutar de actividades al aire libre.

"Esto colabora para que estén todo el tiempo sentados frente a una pantalla, ya sea la tablet, la computadora o la televisión, algo que ayuda a aumentar el sedentarismo", cerró la especialista del Notti.

Prevenir, la solución

Los niños con sobrepeso tienden a seguir siendo obesos en la edad adulta y tienen más probabilidades de padecer a edades más tempranas enfermedades conexas, que se pueden prevenir.

Por consiguiente hay que dar prioridad a las campañas de concientización, dicen desde la OMS.