Fue una visita fugaz, pero sirvió para entregar equipamiento, un subsidio y despuntar el vicio de patear una pelota de fútbol.
El presidente Mauricio Macri y el gobernador Alfredo Cornejo, visitaron el Club San Pablo de Algarrobal, para hacer entrega de ropa y un subsidio.
Ambos mandatarios arribaron poco después de reinaugurar el aeropuerto de Mendoza.
Allí permanecieron alrededor de quince minutos, luego el Presidente y el gobernador volvieron al aeropuerto, pero en el medio aprovecharon para saludar a los chicos que se hicieron presentes y hasta de patear algunos penales pero a Macri le atajaron uno.



