El lugar de encuentro y concentración fue la explanada frente al Museo de Arte Moderno, en la plaza Independencia. Desde ahí, los amantes del género freak, con mochila en mano, cargada con disfraces y maquillaje, comenzaron a producirse o como expresan desde su propia jerga a “customizarse” o “cosplayarse”, desde las 15.30.
Después de compartir gustos, inclinaciones e intercambiar ideas, iniciaron su marcha a las 21, vestidos con ropajes rasgados, sangre y deformidades. Terminado el recorrido, los participantes planearon asistir a una fiesta electrodark, con dee jays y tragos en un conocido bar de calle 9 de Julio, con los Dj’s Chucky y Ángel Caníbal.
Como adelantó Adriano González Olmos, uno de los coordinadores a cargo, “esta propuesta es una forma de intervención urbana que permite despertar el arte y discutir con ciertos valores sociales. Se trata de una actividad que divierte y apasiona, sin fines de lucro y que convoca a mucha gente”.
El único requisito para poder participar es regirse por las consignas básicas de convivencia pactadas en un reglamento interno. El único fin es hacer que la actividad no quede manchada por algún conflicto o malentendido.
El evento fue organizado íntegramente vía internet por intermedio de la página de Facebook Zombie Walk Mendoza 2012. En ella los interesados podrán interactuar con sus pares y establecer contactos.



