Por Soledad [email protected]
Rubén Contreras volvió de Cuba y se presentó ante los operadores con una solución en la mano. Los empleados dejaron sus actividades después de la revuelta originada por internos de máxima seguridad el martes pasado.
Los trabajadores del ex Cose siguen de paro y recibieron una propuesta entregada por el propio director
Finalmente Contreras llegó hasta el ex Cose en la mañana de este lunes y les entregó a los operadores algunas soluciones. Esto ocurrió luego que el funcionario volviera de sus vacaciones en Cuba, donde se encontraba mientras una revuelta en el sector de máxima seguridad dejó a cinco empleados heridos e internados. El martes pasado, el orden fue restablecido en manos del Servicio Penitenciario.
Según el delegado de los operadores, Fernando González, la propuesta de Contreras “se acerca bastante a lo que esperábamos, pero hay algunos grises que vamos a terminar de definir para que se restablezca el orden”.
Entre esos ítems está la reorganización de los trabajadores de contacto con los adolescentes en días, guardias y sectores. “La cantidad de personal y una redistribución del personal para trabajar mejor”, sostuvo González a Diario UNO.
“Además esperamos que el Servicio Penitenciario se quede a cargo del pabellón de máxima seguridad por un plazo no mayor a 10 meses”, para garantizar el la seguridad y tranquilidad del sector.
El conflictoEl reclamo de los operadores comenzó el martes pasado luego que los internos del pabellón con chicos más violentos tomaron prácticamente el control del ex Cose, y atravesaron tres sectores en los que dejaron a cinco trabajadores con graves lesiones.
Luego se subieron al techo y permanecieron durante horas hasta la llegada de los penitenciarios por una orden de la jueza de Menores, María Amalia Fontemachi, pero se quedaron hasta este lunes debido a que los empleados se negaron a volver a sus puestos de trabajo por falta de seguridad para ellos.
Ante esto, el director de los penitenciarios, Sebastián Sarmiento, manifestó su molestia por el accionar del personal del ex Cose. “Es muy poco profesional abandonar el lugar de trabajo, más en un conflicto como este. Un penitenciario jamás abandona”, soltó ofuscado el funcionario, quien a pesar de su queja lleva casi una semana a cargo del penal de menores.
Luego de esta revuelta, se conoció que dos jóvenes detenidos en máxima seguridad tenían más de 18 años y que por orden del juez no fueron trasladados al penal San Felipe donde debían estar. Uno de ellos está acusado por homicidio.
FugadosEl miércoles a la tarde, un día después que los penitenciarios tomaron el control y regularizaron la situación en el ex Cose, siete chicos escaparon del sector de admisión sin que nadie lo notara.
A los pocos minutos se activaron todos los sistemas de emergencia y la Policía capturó a tres de ellos en las inmediaciones. El cuarto adolescente fue encontrado en la casa de su padre, del barrio La Gloria, donde estaba escondido.
Los cuatro fueron ingresados nuevamente al Sistema Penal Juvenil, donde esta vez quedaron bien custodiados.
Aún resta la detención de tres jóvenes.


