Los diputados radicales, junto a todo el cuerpo de la Cámara Baja, aprobaron ayer por unanimidad un
rechazo a los dichos del senador nacional de la UCR por Mendoza, Ernesto Sanz,
quien
criticó el mal uso de la Asignación Universal por Hijo. Ese fue el resultado de algo que ocurre
a menudo en la Legislatura: los representantes del pueblo levantan la mano sin saber los detalles
de lo que están aprobando.
Ayer, durante la sesión de tablas la Cámara de Diputados aprobó por unanimidad cuatro
proyectos de resolución donde se repudian las declaraciones vertidas por el Senador Nacional por
UCR, Ernesto Sanz.
Los mismos fueron presentados por los diputados Carlos Bianchinelli y Fabián Miranda, otro
por el legislador Alberto Recabarren y el último por la totalidad de los integrantes del Bloque del
Partido Justicialista.
En la Casa de las Leyes es moneda común que los proyectos de resolución y declaración se
aprueben todos juntos en un paquete a libro cerrado, excepto cuando se trata de algo que genera
roce con algún bloque, en dicho caso de vota por separado.
Esta no es la primera vez que trasciende que los legisladores no prestan atención a los
proyectos que aprueban. Lo mismo, adujeron los senadores del Partido Demócrata cuando aprobaron el
82% móvil y luego informaron que sabían qué habían votado durante la sesión del 16 de marzo.
Cuando los radicales cayeron en la cuenta de lo que había aprobado, pusieron el grito en el
cielo y como contramedida, salieron a defender a Sanz y a darle duro el Ejecutivo Nacional.


