La caída del 23 por ciento en las exportaciones del sector vitivinícola y el "bajo" precio pagado al productor, congelado desde hace dos años, generó tensiones y amenazas de paro.
En diálogo con Noticias Argentinas, Carlos Iannizzotto, vicepresidente de Coninagro y directivo de la Federación de Cooperativas Vitivinícolas Argentinas (FeCoVitA), confirmó el "crítico panorama" desde Mendoza.
"Son distintos aspectos: primero hay una situación que desemboca hoy y es que el sector ha ido sufriendo un deterioro en el tema precios en toda la cadena que provocó un atraso", indicó.
La merma del 23% de las exportaciones ocurrida en 2013 se sintió en ventas puntuales y es uno de los problemas, aunque sólo el 20% de la producción vitivinícola se exporta, mientras que el resto va al consumo interno.
"Eso se unió a una situación inflacionaria que ha ido deteriorando la cadena de valor, el precio de nuestros productos no puede absorber todos los costos de los insumos, la variable de ajuste es el productor", indicó el dirigente.
En los costos totales del vino terminado en góndola, entre 40 y 50 por ciento lo constituye la materia prima, y así "se llevan dos años de no aumentar el precio al productor, al viñatero", indicó.
En la provincia de Mendoza se sintió con fuerza el mal clima que rodea al sector, porque los trabajadores de las viñas se declararon en huelga.
La Federación de Obreros y Empleados Vitivinícolas y Afines (Foeva) pararon entre miércoles y jueves, y aunque se dictó la conciliación obligatoria en el Ministerio de Trabajo, los gremialistas no la habían acatado.
Iannizzotto explicó que de acuerdo con el relevamiento efectuado, salvo algunos establecimientos grandes como Norton, Sucardi o Bianchi, en los pequeños los obreros de las viñas trabajaron, pero de todos modos se puede afirmar que se ha "parado" la cosecha mendocina.
Por lo tanto, la situación de la vitivinicultura se "ha agravado con el tema de los salarios porque el vino subió 10 por ciento en el último año y los salarios 25 por ciento, ahora el obrero de viña pide un aumento del 40 por ciento y los productores ofrecieron un 20 por ciento".
"Hay una huelga y han parado la cosecha, en función de este reclamo que agrava la situación, los dos están perjudicados el obrero por su salario y el productor que sufre descapitalización porque cada vez su producto cada vez vale menos", dijo a NA.
Trabajadores de viña pararon en plena cosecha e impidieron el ingreso de camiones a las bodegas y realizaron piquetes en casi todos los establecimientos grandes y medianos en reclamo de aumentos salariales urgentes.
Empresarios califican la medida de inoportuna y destacan su intención de mantener el diálogo en el ámbito paritario y para este viernes está prevista una reunión en el Ministerio de Trabajo.
Al aumentar la tasa de interés estos últimos meses, se han acortado los plazos para pagar los insumos, "ahora tenemos que adquirir al contado una bolsa de sulfato por ejemplo", señaló el directivo de FeCoVitA.
Otro de los factores que conspiran en contra de la actividad, son las tasas crediticias que han subido, los bancos han restringido los préstamos y "el precio del vino cada vez es más barato y el productor sufre", precisó.
Entre las soluciones que se buscan para paliar la crisis se encuentra la presentación de un proyecto de ley que propicia beneficios fiscales a bebidas que utilicen mosto de la uva como endulzante.
"También estamos armando un fondo de estabilización de oferta y demanda, para evitar las especulaciones y tratando de reactivar el sector externo y buscar subsidios al flete", sostuvo Iannizzotto.
En tanto, la producción vitivinícola para toda la Argentina será de "21 millones de quintales de uva lo que representa una disminución del 27% con respecto a lo cosechado en 2013".
Fuente: NA


