"La policía entró a la casa cuando todos estaban durmiendo, y es mentira que Maximiliano estaba armado", dijo un primo del adolescente asesinado (foto) a este portal. De fondo, hay una guerra entre grupos antagónicos. Hubo un intento de incen

Los policías que mataron al joven Maximiliano Ríos en un allanamiento buscaban a un pariente y armas

Por UNO

Los efectivos del Grupo Especial de Seguridad de la Policía que protagonizaron el allanamiento que terminó con un adolescente ultimado a balazos en su habitación buscaban armas y a un familiar del malogrado. El procedimiento fatal se produjo en una casa del barrio 5 mil lotes de Las Heras.

El allamiento fue ordenado por el fiscal Fernando Giunta, quien investiga la actividad de grupos antagónicos que provocaron algunos tiroteos en las inmediaciones de los 5 mil lotes en los días previos al violento procedimiento. Esa información fue brindada desde la Fiscalía a las autoridades de Seguridad del gobierno de Paco Pérez.

En el marco de esa pesquisa, Giunta ordenó cinco allanamientos para la mañana del viernes, de los cuales cuatro se realizaron antes de que se conociera el desenlace en el barrio lasherino.

Maximiliano Ríos, de 16 años, estaba en su habitación cuando irrumpió el GES. Según los efectivos que componían el pelotón que se hizo el allanamiento, la víctima sacó un arma y apuntó a los uniformados que, además de ir fuertemente armados, estaban protegidos por cascos y chalecos antibala.

El allanamiento fue un fracaso, no sólo por el trágico final sino porque no fue hallada la persona que la Justicia buscaba por presunta participación en enfrentamientos armados con grupos antagónicos de la zona.

Desde Seguridad informaron que el muerto tenía en su poder un revólver calíbre 22, con el que habría apuntado al pelotón del GES, siempre según la versión oficial. Se hallaron proyectiles de ese calibre debajo del colchón de la cama en la que dormía Ríos.

"La policía entró cuando todos estaban durmiendo, y es mentira que Maximiliano estaba armado", dijo un primo del joven asesinado a este portal.

Tensión en la barriada

No bien se produjo el deceso del muchacho baleado en su habitación, la desesperación se apoderó de sus familiares y vecinos. De inmediato comenzó a sonar con fuerza un apellido rodeado de insultos de todos los calibres.

"Por qué van a buscar a los Funes, ellos son los culpables de lo que pasa en el barrio", le gritaron al ministro de Seguridad, Carlos Aranda, los familiares de Ríos, cuando todavía estaba el cadáver del muchacho en la casa.

Esa fue una pista para enteder el origen de la guerra de grupos antagónicos que recurren a las armas para dilucidar sus diferencias. Pero no fue la única, también los Funes aportaron lo suyo al respecto. Le dijeron a diariouno.com.ar que se van del barrio.

El viernes, unas horas despés del deceso de Ríos, un grupo de amigos y familiares prendieron fuego un sector de la casa de los Funes, pero los destinatarios del ataque lograron frenar las llamas antes de que se registraran daños de consideración.

Producción periodística: Soledad Segade