Un informe especial elaborado por el Observatorio de Economías Regionales de la Asociación de Cooperativas Vitivinícolas Argentinas (Acovi) alerta sobre la crisis que enfrentarán, un año más, los pequeños productores mendocinos. Pese a que la cosecha fue mejor y a que subieron los precios, aún no es suficiente para que obtengan rentabilidad.
En el estudio, se afirma: "Dado que se espera una cosecha levemente superior a la del año pasado, la cual fue catalogada como la peor cosecha de los últimos 50 años, el panorama sigue presentando dificultades para el productor vitivinícola, sobre todo para el de menor escala y con dificultades para invertir y tecnificarse".
Aunque este año subieron los precios de la materia prima y el vino, la compleja situación de los pequeños productores hace que esos factores no alcancen para ayudarlos a salir de la crisis.
El informe analiza dos casos testigos: uno para uvas tintas y otro para blancas. Para el caso de un productor dueño de 15 hectáreas y teniendo en cuenta una pérdida en la cosecha por granizo (calculada en 15% menos de producción) en marzo último obtuvo ingresos netos negativos, tanto para el caso de uva tinta común como de uva blanca común.
Los resultados del informe muestran que el productor de uvas tintas obtiene una pérdida estimada por hectárea de $17.000, en un escenario con pérdida de producción por granizo. El productor de uvas blancas está parado en un escenario más agudo. La pérdida por hectárea fue estimada en casi $40.000.
"Se habla de la segunda peor cosecha de la historia. Si bien los precios del sector se han tonificado, no ha sido suficiente para que al pequeño productor le mejore la rentabilidad", explicó María José Mescolatti, economista de Acovi, explicó a radio Nihuil.
Según el estudio, esta temporada "con una magra cosecha nuevamente (se espera entre 8 y 10% más que 2016) tiene como denominador común, no sólo los factores climáticos que afectaron durante el año la producción, sino también la pérdida de producción de casi 12.000 hectáreas con la consecuente desaparición de 900 productores. A esto se suma el menor rendimiento promedio que tiene la vitivinicultura argentina.
"Es un problema estructural, de falta de inversión y tecnificación, a los productores no les alcanza para trabajar la tierra durante el año", comentó Mescolatti.
"Una forma de solucionarlo sería aportando tecnología, inversiones, líneas de financiamiento para reconvertir y tecnificar", apuntó.
Para acceder a los estudios que elabora el Observatorio de Economías Regionales de Acovi y que coordina la economista María José Mescolatti, se puede ingresar a la página Web www.acovi.com.ar/observatorio
Paritaria vitivinícola: habrá un alza del 25%
Tras varias reuniones para negociar el aumento en la paritaria de los trabajadores vitivinícolas, se llegó a un principio de acuerdo entre la Federación de Obreros y Empleados Vitivinícolas (Foeva) y el sector empresarial, por el cual los sueldos se actualizarán el 25%.
El básico de un empleado de bodega llegará a $ 11.479,53 una vez cumplido el cronograma escalonado, en febrero de 2018: 7% desde marzo (se liquida retroactivo este mes) y otros tres tramos de 6% en julio, noviembre y finalmente, enero. Por su parte, un trabajador de viña, al aplicarse las 4 cuotas pactadas, pasará a ganar $10.957,54.
El convenio también refleja la expectativa inflacionaria, con una cláusula que obliga a revisar condiciones antes de fin de año en caso de que haya una escalada de este factor en la economía.
17 mil es lo que pierde por hectárea anualmente un pequeño productor de uvas tintas, según estimaciones del Observatorio de Acovi.
40 mil es lo que pierde por hectárea por año un pequeño productor de uvas blancas, teniendo en cuenta una baja del 15% en la producción por daño por granizo.



