Hugo Lupiañez, decano de Psicología de la Universidad Aconcagua quien estará a cargo del programa, dijo que el tratamiento no tiene sentido sin otras medidas. Una especialista española que vendrá a capacitar también la cuestionó.

Los expertos que contrató Jaque para castrar violadores cuestionaron la eficacia del método

Por UNO

Ninguno de los especialistas que contrató el Gobierno para tratar a los violadores está de acuerdocon la castración química como única medida para frenar estos delitos sexuales. Hoy asumió Hugo

Lupiañez, decano de la Facultad de Psicología de la Universidad de Aconcagua, como coordinador

provincial para la prevención de la reincidencia de autores de delitos de índole sexual y manifestó

su postura frente al polémico tratamiento.

"Estoy en contra de la castración química como medida única. Cuando se interrumpe el

tratamiento recupera su libido normal y tiene consecuencias físicas como la retracción testicular

donde después, a veces, la recuperación no es total", expresó el nuevo coordinador del plan que en

su momento fue anunciado como castración química.

El especialista reamarcó que no tiene ningún sentido aplicar ese tipo de tratamiento debido a

que, independientemente de las consecuencias, al recuperar la libertad y abandonar el químico, su

libido volverá a la normalidad.

Días atrás la doctora Eva María Jiménez González, especialista española

que

contrató Jaque como capacitadora de los profesionales que llevará adelante el plan de

recuperaciones de agresores sexuales, se manifestó públicamente contra el tratamiento químico de

los internados por razones similares. Jiménez llegará a la provincia el 9 de agosto para comenzar

la capacitación que terminará los primeros días de septiembre.

De esta manera el gobierno se aleja un paso más de la idea de aplicar la castración química

que tanto revuelo armó tras su anuncio.

El nuevo coordinador del plan insistió en que el tratamiento que se le aplicará a los 245

internos condenados por este tipo de delitos, será integral donde la asistencia psicológica y

psiquiátrica es indispensable para la recuperación. La prioridad serán aquellos que estén por

recuperar la libertad.

"El autor de delitos sexuales agrede no por mayor libido sino por que tiene que resolver un

grave conflicto psicológico. Generalmente tiene antecedes de haber sido sometido a maltrato

familiar. El tratamiento químico solo puede tener sentido en el caso de pacientes que tengan una

característica espacialísima de un deseo sexual exacerbado que sea necesario bajárselo, pero eso

casi no existe", dijo Lupiañez en conferencia de prensa.

A esos casos, según manifestó el decano, será necesario bajarle el libido al interno para

poder aplicar el tratamiento psicológico o psiquiátrico, pero "el interno tiene que ser asesorado

exhaustivamente en las consecuencias que le produce".

El tratamiento a internos condenados por delitos contra la integridad sexual comenzará en

septiembre cuando finalice la capacitación del personal. Lupiañez aseguró que de cumplirse el

cronograma, los primeros resultados podrían verse a principios de 2011.