Por Andrea Pellicer
La Constitución provincial, en su artículo 84, establece que el periodo de sesiones ordinarias celebradas en la Legislatura transcurre entre el primero de mayo y el 30 de septiembre, con la posibilidad de extender este tiempo 30 días más.
Es así que, tras la prorroga, las sesiones ordinarias culminaron el 30 de octubre, mientras que el periodo extraordinario comienza el primero de noviembre.
El problema surge debido a que el 31 de octubre no está contemplado por el cronograma legislativo por lo tanto, este miércoles, día en el que la Cámara baja sesiona, no se trabajará.


