Es para que les den el tratamiento adecuado. En 2009 de 10.000 alumnos controlados el 99,65% tenía pediculosis al momento de ser revisado por los médicos.

Los chicos con piojos deberán ser derivados a los centros de Salud para ser mejor atendidos

Por UNO

Comenzó en la escuela Guillermo Rawson, de Godoy Cruz, la medición anual sobre el estado de saludde los chicos en escuelas primarias de toda la provincia. Se controlan piojos, peso, talla, caries,

agudeza visual, auditiva y calendario de vacunación.

Sin embargo esta vez no es igual a ediciones anteriores, ya que las autoridades de la

Dirección General de Escuelas y del Ministerio de Salud deberán prestar especial atención a las

cabezas de los chicos, debido a la persistencia de los piojos.

Es que el año pasado, según el Programa de Sanidad Escolar (Prosane), de entre 10.000 alumnos

controlados el 99,65% tenía pediculosis al momento de ser revisado por los médicos.

El número, que se conoció recién en junio de este año por la manera de cargar los datos (ver

aparte), sorprendió a los agentes sanitarios y por eso esta campaña contará con un sistema de

derivación al centro de salud más cercano, para que el chico reciba un piojicida adecuado.

Pero la tarea no terminará allí para los papás: una vez seguidos todos los pasos deberán

lograr en la escuela una certificación para dar cuenta de que efectivamente hicieron el tratamiento

indicado.

Así lo explicó a UNO la titular de la Dirección de Educación Primaria, Laura Abraham, quien

especificó que "junto con el Prosane determinamos que a quienes se les encuentre piojos se les dará

una derivación para un centro de salud donde se les proveerá el tratamiento y después ese alumno

debe informar a la escuela que ya se hizo el tratamiento".

Un punto difícil de abordar es la asistencia a clases de un niño al que se le detectaron

piojos, ya que según Abraham "no hay ninguna disposición que posibilite que a un alumno en estas

condiciones no se le permita ir a la escuela, excepto que lo disponga así el médico que verifique

la situación".

Agregó que "los padres son muy susceptibles en este tema, por eso desde la escuela lo único

que podemos hacer es poner en alerta a los padres del resto del curso, revisar a las maestras y dar

consejos para prevenir".

"En eso estamos trabajando con Salud, en una campaña de difusión con folletería tan fuerte

como fue para la gripe A".

Quiénes harán el seguimiento

El seguimiento de los datos es otra de las preocupaciones que tienen por delante las

autoridades.

En este sentido, está realizándose un listado de todos los maestros con pedido de cambio de

función, para que sean ellos los responsables de conocer si un niño que presente alguna patología,

además de los piojos, como bajo peso, obesidad, problemas odontológicos o desviaciones de la

columna, sea efectivamente seguido por un especialista para mejorar la condición de ese chico.

Según Abraham, este seguimiento más puntilloso posibilitará tener un panorama completo sobre

la salud de los escolares, "porque hasta ahora sólo teníamos las cifras crudas, no sabíamos qué

pasaba después con el pequeño".

Un ejemplo claro de lo expuesto por la funcionaria es el dato de que el 25% de niños tiene

desviaciones en la columna. Sin embargo no se pudo establecer los motivos de esos problemas.

Esto se explica porque el dato es tomado como un screening –estrategia aplicada sobre una

población para detectar una enfermedad en individuos sin signos síntomas de esa enfermedad–, que

luego debe ser confirmado por métodos más estrictos.

Por esta causa también es que en lugar de medir a los niños de séptimo grado se seguirá con

los de sexto, para que el control con segundos estudios puedan determinar si el chico tiene un

problema postural, algún déficit en la columna o pisa mal por algún motivo.

De igual modo se hará con otras patologías que podrían surgir.