La Municipalidad de Capital no podrá reubicar a los comerciantes callejeros en un nuevo persa antes del Día del Niño. La Cámara de Empresaria de Mendoza ya se queja por esta situación.

Los ambulantes consiguieron quedarse unas semanas más en las calles del centro

Por UNO
La Municipalidad de Capital no desalojará a los vendedores

ambulantes antes del Día del Niño. La Cámara Empresaria de Comercio, Industria, Turismo y Servicios

de Mendoza (Cecitys) esperaba una solución antes del 8 de agosto. Pero desde la Comuna ya

informaron que esto no será así.

Mientras la Dirección de Comercio de Ciudad pulsea contra la venta callejera para acomodarla

en un persa (ver aparte), los juguetes trepan a los improvisados exhibidores ambulantes y generan

malestar en muchos de los comercios asociados a la Cecitys.

Susana Cavallaro, presidenta de la cámara, dijo a Diario UNO que esperaban una solución al

tema, que ya es cotidiano pero cobra notoriedad en vísperas de fechas comerciales.

"Sabemos que se trata de personas que se ganan la vida con la venta ambulante. Pero no

podemos dejar de señalar que es muy injusto", subrayó. Luego puntualizó: "La informalidad de la

venta callejera plantea una competencia desleal".

No es novedad que el mismo producto suele ser más barato en la calle que en un salón

comercial, ya que hay costos y aportes, como alquileres e impuestos, que se gambetean fácilmente

cuando se comercializan al aire libre.

"Si se mantiene esta situación, pierde la población en general. La mercadería que se vende

de esta manera no aporta a la seguridad, la salud ni la educación. Queremos que todos trabajen pero

legalmente, si no, hay desventajas muy evidentes", remarcó Cavallaro.

Al mismo tiempo explicó que se han coordinado acciones con la Confederación Argentina de la

Mediana Empresa (CAME) para presionar por la regularización de toda actividad comercial.

"La CAME quiere que el megamercado persa conocido como La Salada, en Buenos Aires, legalice

sus labores, que llegan a todo el país, Mendoza incluida", detalló la presidenta de la Cecitys.

Ésta no es la primera vez que desde la Cecitys reclaman un ordenamiento de la actividad

comercial informal, que ya complicaba a gestiones anteriores.

En febrero de este año, la cámara de comerciantes reclamó "reglas claras para la venta

ilegal" a través de un comunicado de prensa. Este accionar recibió el apoyo de la Federación

Económica de Mendoza en su momento.

Con esta posición coincidió la Cámara de Librerías y Jugueterías de Mendoza, la que sin

embargo prefirió no opinar sobre cuál debe ser el destino que los vendedores ambulantes tengan a

manos de la Municipalidad.

Jorge Duek, gerente de Casa Segal, un comercio que tiene superpoblada la vereda con mesones,

manifestó que no le molestan ni afectan a su actividad. "No son competencia. Seguramente hay

clientes que optan por comprar en la calle para evitar colas de dos horas que suelen producirse

para estas fechas en nuestro negocio. Pero nosotros trabajamos con otra mercadería y tenemos

mejores precios. Además, sabemos que se trata de personas que deben ganarse la vida", indicó.

Sin una definición a la vista

La prolongada pulseada que la Municipalidad de Capital lleva

adelante con los vendedores ambulantes no tiene todavía una fecha de definición.

En junio, el intendente Víctor Fayad puso como límite el último día de ese mes para

recuperar los espacios públicos ocupados por los mesones. Después lo pasó para julio, y aún no se

sabe cuándo la actividad quedará regulada.

En mayo del 2008 hubo un intento municipal de desalojo, que los vendedores resistieron.

Luego, éstos negociaron un traslado a un local ubicado en Mitre y General Paz, donde antes

funcionaba una sucursal de los desaparecidos supermercados Metro.

A esta propuesta se presentaron 240 vendedores ambulantes, cuando sólo había espacio para

120, por lo que debieron sortearse los puestos.

Ahora, el Municipio busca una alternativa para los que no fueron favorecidos por la suerte y

se quedaron afuera del próximo persa que tendrá Capital.

Desde el Municipio informaron que no se hará ningún traslado hasta que todos los vendedores

ambulantes tengan su destino.

La Comuna admitió que esto será imposible antes de la celebración del Día del Niño, el

domingo 8 de agosto.

En tanto, Fayad espera que los vendedores se trasladen al ex Metro y liberen las veredas de

las calles céntricas, como General Paz, España y Godoy Cruz. Aunque sabe sobradamente que esto no

sucederá en el corto plazo.

El jefe comunal ha sostenido muchas veces que los comerciantes que están establecidos

legalmente hacen aportes y pagan tasas e impuestos, y que, por lo tanto, los informales crean una

competencia desleal.

Sin embargo, todavía no ha logrado regularizar la actividad.

No obstante, espera que, una vez reubicada la totalidad de los comerciantes callejeros (240

aproximadamente), ninguna calle de Ciudad vuelva a albergarlos.