Según su voluntad, no habrá velatorio ni entierro.
El cuerpo de Federico Chipo Céspedes será cremado y sus cenizas serán arrojadas en un encuentro íntimo en el cementerio de Puente del Inca, ya que allí Chipo creó el Cristo cuando tenía unos 30 años.
El escultor, pintor y dibujante mendocino murió este jueves, a los 87 años.



