Por Analía Boggia
La Cámara de Diputados aprobó en la noche de este miércoles el articulado de un nuevo Código de Ejecución Penal local, que busca remplazar la legislación vigente, basada en la Ley nacional 24.660. El texto que servirá para restringir las salidas transitorias de los presos condenados por delitos violentos deberá pasar ahora al Senado para cambiar definitivamente el régimen de semilibertad.
En medio de fuertes cruces entre Luis Petri (UCR), autor del proyecto inicial que recibió media sanción en general de la Cámara Baja el último 4 de julio, y Néstor Piedrafita (Nuevo Encuentro), y en presencia de familiares de víctimas de asesinatos cometidos en el marco de la inseguridad, los legisladores pusieron más límites al acceso a beneficios de los convictos.
En primer lugar sumaron cualquier tipo de homicidio al listado de delitos cuyos autores no podrán gozar de regímenes de semilibertad en la última fase de la pena. Esto incluye todos los asesinatos contemplados en el artículo 80 del Código Penal, incluidos los que se consideran agravados por el vínculo, así como la promoción de la prostitución.
El PD logró incorporar cerca de 15 modificaciones al texto de Petri y junto con la UCR consiguieron reunir 26 votos a favor de la iniciativa radical. El PJ y sus aliados no consiguieron incluir en el proyecto más tratamientos de resocialización para los presos y una fase más al período de prueba y apenas juntaron 21 avales.
Pero la derrota del oficialismo hizo respirar a varios, ya que les permitió superar, al menos por ahora, la fuerte interna que enfrentó a los garantistas, vinculados a áreas de derechos humanos del Ejecutivo, con los defensores de la mano dura, entre los que están el vice Carlos Ciurca y el ministro de Seguridad, Carlos Aranda.
Los diputados arrancaron pasadas las 17 con el debate y se fueron en chicanas políticas hasta pasadas las 21. El peronismo intentó impulsar un proyecto propio, pero no logró los votos suficientes.
Mientras que Daniel Cassia (PJ Federal), que quería incorporar delitos federales al listado de crímenes cuyos autores no sean beneficiados por regímenes de salidas transitorias, se quedo solo y se abstuvo en la votación.
El Senado deberá debatir ahora la media sanción de Petri para convertir en ley el nuevo Código de Ejecución Penal.



