Paola vive en un caserón en Bermejo, Guaymallén. Ruidos, voces, presencias extrañas, marcas en el vidrio y mensajes escalofriantes condimentan este relato que parece de ficción pero no lo es. Escuchá el imperdible relato a Radio

La tenebrosa historia de una joven que vive entre espejos que reflejan mensajes siniestros

Por UNO

El "Viernes de terror" que inauguróhace cuatro semanas el programa "Algo Personal" que conduce Marcelo Ortíz de lunes a viernes de 21

a 22hs por Radio Nihuil arrojó una historia atrapante y tenebrosa.

La protagonista del relato es Paola, una joven que vive con su novio en una

vieja casona de Bermejo

"Yo escuchaba ruidos, mi novio no me creía hasta que un día estábamos en la chimenea y mi

novio vio pasar algo, yo lo miré y el tenía los ojos llorosos. Se levantó rápido, fue buscar lo que había visto pero no encontró nada" señaló Paola para

luego agregar: "Inmediatamente me sacó de ahí y me llevó a la casa de mi comadre".

Hasta ahí la historia transitaba un relato que asomaba entre lo border y misterioso para

luego tomar un giro que lo depositó en fantasmagóricamente inverosímil, aunque ella no tuvo que

insistir en la veracidad de su enunciado. Solo le bastó seguir para reforzar el microclima de azoro

que envolvió a todos: conductores, operador, productores que rápidamente se transformaron en

oyentes privilegiados de una historia digna de Alfred Hitchcock.

"Al otro día volvimos, habíamos estado desvelados por horas. Nos mirábamos y nos

preguntábamos, ¿qué fue todo eso?. Cuando entramos a la casa, vimos que los espejos estaban

escritos. En su leyenda decía: MATATE".

Paola contó, en medio de una agitación ahogada, que con su novio decidieron llamar al cura

párroco de Bermejo para que exorcizara la casa, quería librarla de esa maldición que empezaba a

acosarlos.

"El cura nos dio un rosario a cada uno y agua bendita, nos dijo que limpiáramos la casa con

agua bendita y que por nada del mundo nos sacáramos el rosario", aseveró la mujer.

Y luego volvió sobre el episodio que quedó grabado en su memoria, como una marca indeleble

que no logra borrar. "En los espejos decía: MATATE. Un día yo entro al baño y siento que detrás de

mí la puerta se cierra abruptamente. Miro la cortina del baño y era como que se balanceaba por una

brisa imperceptible. La corro con brusquedad y ahí en los azulejos decía  en negro: MATATE".

Silencio. En la radio se hizo un breve aunque eterno silencio. El conductor se permitió

volver a dudar sobre la veracidad del relato, aunque el argumento de la mujer ya daba para un tomo

de bolsillo de terror.

Luego planteó una relación entre el ambiente opresivo y siniestro de su casa, con su secuela

sobrenatural, y una desgraciada historia familiar.

"Mi novio es muy creyente, pero a mí me costó ponerme el rosario tal como me pedía el cura.

Yo no soy devota, a mi paso me pasó un suceso familiar en el que dejé de creer" esbozó para luego

explicar a qué se refería.

"Mi hijo nació con una enfermedad muy extraña, y lo más raro es que yo soy una persona muy

sana. Mi hijo padece una malformación en su aparato digestivo que aquí en Mendoza solo se registran

dos o tres casos".

Ahí Paola intentó argüir, aunque sin poder fundamentar con evidencia racional, que el mal que

aqueja a su hijo tendría que ver con algo siniestro que anida en ese caserón de Bermejo.

"Yo no me quedo sola en esa casa, yo no quiero entrar a esa casa", clamó en tono

desesperadamente apagado hacia al final.

Creer o reventar.