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Matías Erroz (32), guía del Aconcagua, alcanzó la cima de la cuarta montaña más alta del mundo, el Lhotse, a 8.516 metros de altitud. Lo hizo sin oxígeno.

La proeza de un mendocino en el Himalaya

Un mendocino se convirtió en el primer argentino en ascender a la cuarta montaña más alta del mundosin oxígeno. En estas condiciones, Matías Erroz (32) logró alcanzar la cumbre del Lhotse –a 8.516

metros de altitud– el pasado 23. Esa elevación forma parte de la cadena montañosa nepalesa delHimalaya y está en las proximidades del Everest, monte con el que comparte la base y que, según los
expertos, siempre ha sido su sombra, restándole popularidad. Acompañado en el último tramo de la travesía por un norteamericano que sí llevaba un tubo deaire suplementario, Erroz –hoy en vive en Mar del Plata– superó un desafío personal, el cualtrasciende las dificultades técnicas de la geografía. "Intenté que la expedición fueradeportivamente verdadera y natural, por eso lo hice sin oxígeno", contó a UNO, en comunicacióntelefónica. El hombre, quien durante la temporada de verano trabaja en el Aconcagua, dijo que el Lhotse "es seis veces más peligroso o duro que el Glaciar de los Polacos", haciendo referencia a la carasur del Coloso de América, una de las rutas de mayor dificultad del predio, y en cuyas cercaníasmurió el guía Federico Campanini y una italiana. Cerca del cielo, como en casa Erroz llegó el 6 de junio al Lhotse por la cara oeste de la montaña, tomando un canal de 40grados promedio de pendiente, de roca y hielo. Condujo hasta el Campo Base (5.300 metros aproximadamente) a un grupo de turistas y despuésemprendió el camino definitivo. Si bien la posibilidad de no llevar oxígeno había sido exploradaanteriormente por expertos en el ascenso al Everest –el italiano Reinhold Messner fue en 1978 elprimer escalador en transgredir el uso de oxígeno allí–, el mendocino concretó el desafío de llegara la cima del Lhotse sin su uso, una aventura de la que no se tiene registro a nivel local. "Atravesé la cascada de hielo del glaciar Khumbo (6.000 metros aproximadamente) y allí experimenté los primeros riesgos. Es una zona de grietas y quebradas, además de un permanentepeligro de avalancha que impone cierto respeto", narró el guía. Luego de pasar el Campo 1 y 2 la expedición sumó complejidad. "En esta zona el camino seprepara previamente al ascenso con cuerdas fijas y escaleras. Aproveché las disponibles hasta elCampo 3 y, cuando la vía de ascenso se separa del Everest, dejé de disponer de estas herramientas",sumó Erroz. En la última parte del escalamiento –conocida como la "zona de la muerte" debido a laaltitud, la falta de oxígeno y la baja presión atmosférica–, Matías se encontró con unnorteamericano, quien lo escoltó hasta la cima. Tras veinte días de expedición, el ataque a lacumbre les llevó cuatro horas y una vez allí se contentaron con autoasegurarse a una cornisa, yaque el lugar no permite ponerse de pie. Descendieron hasta el Campo 2, pasaron la noche y al otro día llegaron a terreno firme. "Fuemaravilloso y me sentí como en el Aconcagua, mi segunda casa", concluyó. Rescató a una española Cuando ya casi había completado el descenso, el mendocino Matías Erroz enfrentó el másdifícil de los episodios vividos montaña adentro, el cual logró superar junto con sus amigos yguías más prestigiosos de Argentina, los hermanos Willie y Damián Benegas. "Me encontré con ellos cuando regresé al Campo 2. Allí nos alertaron de que en la cascada deKhumbo una española llamada Eva se había caído por una grieta de 30 metros de profundidad. Elrescate fue comprometido, ya que es una zona de constantes avalanchas, quizá la más peligrosa deltrayecto", narró el hombre oriundo de Godoy Cruz, quien en la temporada de verano trabaja como guíaen el parque Aconcagua y hace cuatro años vive en Sierra de los Padres, Mar del Plata. Pese a haber subido al Cho Oyu, también en el Himalaya y la sexta cumbre de orden mundial,Matías cree que el Lhotse fue uno de sus mayores logros. "Sobre todo porque, debido a la cercaníacon el Everest, los caminos del Lhotse no han sido muy visitados y se hace necesaria una vastaexperiencia", explicó.

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Matías con el cerro Nuptse de fondo, a 7.800 metros.
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rroz (medio) y sus amigos los expertos guías Willie y Damián Benegas.

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