Liliana Luchessi, la madre del bebé robado en San Luis, arribó este martes a Mendoza para recuperar definitivamente a Jair Emanuel, su hijo de apenas un mes de edad. La mujer se dirigió a la Comisaría 16ª de Las Heras (lugar en el cual se realizó primigeniamente la denuncia) acompañada por una hermana, por el ministro puntano de Relaciones Institucionales y de Gobierno, Eduardo Mones Ruiz, y por el jefe de Policía de aquella provincia Miguel Ángel Ubieta. Pero una vez superados estos trámites, la mujer pudo ir al hospital Humberto Notti, donde se reencontró con su pequeño.
Durante la tarde de este martes, el jefe de la cartera local de Seguridad, Carlos Aranda, también escoltó a la mujer y a su comitiva y se refirió a este tema por Radio Nihuil. “La doctora Alvarado (que lleva adelante la investigación) le puso en conocimiento de la causa a la mamá y a sus acompañantes y seguramente luego irán al Notti para que le hagan la entrega del bebé. Hay que ver si a través de su situación médica, a lo mejor tenga que quedarse esta noche”, informó el ministro, cosa que finalmente se confirmó.
“El bebé en líneas generales está bien. Tenía un poquitito de fiebre, supongo yo producto del trajín que ha sufrido; tiene 30 días, pobrecito. Supongo que ahora cuando se reencuentre con su mamá, con esa piel que conoce, va a mejorar”, vaticinó el ministro unos minutos antes del encuentro.
Claroscuros
Con respecto al tema judicial, “había una versión de que ellos (la pareja de apropiadores) se habían encontrado con el bebé pero después fueron cambiando” la versión. “No puedo dar más detalles por el secreto de sumario”, indicó Aranda.
Ahora los investigadores manejan varias hipótesis con respecto a por qué y bajo qué causas la joven apropiadora (que se encuentra actualmente en libertad) dio con la criatura.
A pesar de que Aranda ante la prensa prefirió no referirse a ninguna, lo cierto es que algunas versiones cuentan que la mujer habría estado ejerciendo la prostitución en la vecina provincia, en el momento de la sustracción, o que se dedicaría al tráfico de bebés.
Fuentes policiales confiaron a Nihuil que la sospechosa dio tres versiones distintas al explicar cómo el niño llegó a sus brazos. En una de ellas aseguraba que fueron dos hombres los que le dieron a Jair en la Plaza Independencia, sin embargo después se quebró ante los uniformados y habría dicho la verdad.
Según cuentan algunos policías, luego de la desaparición del menor, se armó en San Luis un gran revuelo y la noticia tomó gran trascendencia en la opinión pública local. Tamaña presión popular habría hecho desistir a la familia, que iba a quedarse con el bebé, a aceptarlo. Ante el rechazo de “sus clientes”, “la mula” mendocina no habría sabido qué hacer con él, por lo que, aseguran, habría inventado una historia al entregarlo a la Comisaría 16ª para su resguardo.
Producción Periodística: Fabricio Panella Vidal



