Según las cifras del Gobierno, los resultados fueron exitosos en todos los aspectos. Reflejó el 50% de aumento de ventas y se prolongó por diez días. Galería de fotos

La Feria del Libro en el Le Parc atrajo cerca de 200 mil visitantes superando el récord histórico de asistentes

Por UNO

Por Javier [email protected]

Con rotundo éxito cerró la edición 2012 de la Feria del Libro. Durante 20 días, el Centro Cultural Julio Le Parc recibió 200 mil personas y –para sorpresa de los libreros– el número de visitas quedó reflejado en las ventas, que superaron en 50% a las del año pasado. Miles y miles fueron los libros vendidos entre los 51 puestos de librerías que conformaron el abanico de propuestas, distribuidas en los distintos niveles del recién inaugurado espacio cultural mendocino.

Los libreros, que en su mayoría desconfiaron al inicio de las ventajas que podía suponer trasladar la feria de su habitual espacio, a los pocos días de inaugurada dieron marcha atrás con todos sus temores y ya sobre el final evaluaron con admiración la tradicional experiencia del encuentro con la literatura, el arte y la cultura. Según datos oficiales, el récord de visitas superó todos los índices de afluencia hasta ahora conocidos.

“En general, cuando nos dijeron que la feria se trasladaba del centro a un nuevo lugar estábamos un poco escépticos y con muchas dudas con respecto a lo que podía ocurrir. Temíamos que el mendocino no recibiera alegremente el cambio y que las cosas no resultaran. Pero sucedió todo lo contrario, y estamos muy satisfechos con los resultados”, confesó la vendedora Eugenia Calderón, quien creyó arriesgado apostar al éxito por fuera de los espacios de tránsito acostumbrados.

Para esta librera de García Santos, “la feria ha demostrado una profunda convocatoria. Los concurrentes no sólo vinieron a husmear lo que había, muchos o casi todos no dudaron en comprar”. Para ilustrar esta situación, la empleada explicó que al comenzar armaron el stand con unas 70 cajas repletas de mercadería y por día tuvieron que reponer de cuatro a cinco cajas, mientras que los sábados y domingos para completar los estantes usaban hasta diez cajas de reposición.

Con una sonrisa de oreja a oreja festejó –de igual modo que el resto de los participantes– el librero Iván Miszei la afluencia de gente y las cuantiosas cantidades de ejemplares que cada uno de los que concurrieron se llevó, entusiasmado con los precios y la variedad.

“Afilando aun los números y sin cifras exactas, los porcentajes de títulos vendidos han alcanzado a superar hasta tres veces el porcentaje del año anterior”, dijo.

Las charlas, los talleres, las presentaciones, las obras de teatro, los conciertos y el cine fueron los disparadores que lograron primero atraer a los interesados y luego contagiar a los curiosos, que siguieron multiplicando de boca en boca la experiencia. La movida sufrió algunos amagues antes de arrancar, pero por su triunfo se extendió por diez días, el doble de lo acostumbrado en ediciones precedentes.

La expectativa de conocer la gigante mole arquitectónica, en los ex terrenos del ferrocarril de Guaymallén, también fue otro de los disparadores que los libreros creen que despertaron interés en la gente para que se acercara y quizás explique el toque de distinción de esta feria con otras. “Durante 15 años asistiendo a ferias del Libro en Mendoza, ésta ha sido única y la mejor”, destacó Mariano Rosignoli, de librería Simoncini y Gómez.

Los chicos y los adolescentes fueron los personajes que mayor presencia ocuparon en la feria, y se agruparon por cientos antes de cada apertura diaria al público.

La Dirección General de Escuelas fue una de las grandes propulsoras y tuvo mucho que ver para que esto sucediera, incentivando a sus maestros y profesores a acercarse con los alumnos y aulas a visitar las instalaciones, y a participar simultáneamente en las distintas didácticas preparadas para recibir a los estudiantes.

"Hubo de todo tipo de lectores"La exposición libresca 2012 rompió todas las expectativas. Para Diego Salomone, de Rayuela, no es fácil precisar una tendencia que permita resumir la variedad de gustos y géneros que colmaron las ventas. “Hubo de todo tipo de lectores. Los chicos se volaron los libros de Liliana Bodoc, los de Quino, Chanti, Gerónimo Stilton y Gaturro. Los grandes arrasaron con Felipe Pigna y Bernardo Stamateas. Pero se puede decir que el periodismo, la sociología y la política fueron muy consultados y vendidos también”, aseguró.

"Estaba un poco descreída" Marta Poroyán, de Florencia Libros, confesó: “Estaba un poco descreída y en general tenía la sensación de que no íbamos a andar bien en ventas. Pero todo se dio vuelta y la gente se llevó ensayos, libros de historia, novelas, libros de autoayuda... Creo que la organización ha sido impecable y que gracias a la aceitada gestión se han logrado los resultados que ahora sobre el final pueden disfrutarse. Habrá que ver cómo sigue todo el próximo año, pero por el momento estoy muy conforme”.

"Voy a poder incorporar algunos títulos más" Portando un libro sobre literatura española y francesa, Marisol Lucero (20), estudiante del profesorado de Lengua y Literatura, manifestó su enorme emoción por la oportunidad de precios que encontró en más de uno de los estantes de la feria.

“Realmente me resulta caro poder comprar libros y por eso me muevo con libros prestados de biblioteca, aunque por los precios que he descubierto estos días voy a poder incorporar algunos títulos más a mi biblioteca personal”, relató.

Los más chicos no se lo perdieronEntre tanto, los hermanos Cadile, Franco (11), Monserat (10) Camila (9) y María Paz (5), contaron que pudieron asistir a una charla que dictó Fabián Sevilla sobre libros de terror y que les pareció al principio muy graciosa, pero después del segundo cuento comenzaron a transpirar del miedo que sintieron. Contentos, los chicos además se llevaron la firma del autor y compartieron sus gustos con los demás niños que asistieron a la conferencia.

Filosofía clásicaFernando Fajardo (22) aprovechó para llevarse varios títulos en oferta de filósofos clásicos, mientras que Claudia Núñez (23) y su hijita Martina (8) revolvieron los mesones buscando alguno de princesas para leer antes de dormir.

Así se vivió este domingo la Feria, que esta vez abrió como una aventura inesperada y culminó con un final feliz. Y si es cierto que los libros cambian la vida de la gente, habrá que esperar a ver qué pasa, porque miles de libros están en las calles cambiando el destino de sus lectores. 

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Mesones. “Es el evento que más gente ha convocado, después de la Vendimia”, dijo Marizul Ibáñez.
Mesones. “Es el evento que más gente ha convocado, después de la Vendimia”, dijo Marizul Ibáñez.
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