Por Fabricio Panella Vidal
Luego del entierro de la joven asesinada el miércoles en un departamento céntrico, Matías Zamorano, tío de la víctima habló con diariouno.com.ar. "Este pibe tuvo una obsesión con ella, la hostigó, la perseguía, pero ella nunca dij
La familia de Micaela lanzó sospechas sobre un ex novio por el crimen
Después de participar en el entierro de Micaela Blasco, la chica que apareció muerta este miércoles en la bañera de su departamento, el primo hermano de su madre, Matías Zamorano, habló con diariouno.com.ar y aseguró que tanto él como el resto de la familia sospecha de un ex novio de la joven como posible autor del crimen.
Visiblemente emocionado, Zamorano dijo que Micaela "era una chica espontánea, suelta, compañera, compinche. Se adaptaba a cualquier grupo de personas. Era extrovertida, muy sana y carismática. Le gustaba mucho la familia y divertirse. Además era muy buena estudiante: siempre se sacó todos 10".
Si bien el tío explicó que la joven "jamás tuvo problemas con alguien" (aunque "era muy reservada con sus cosas"), reveló que sí tuvo algunos conflictos con una ex pareja, un hombre de entre 25 y 26 años, el cual, según sus propias palabras, "cortó hace dos meses, casualmente cuando ella dejó la facultad".
"Yo voy a hablar por mí (luego admitiría off the record que su prima, Adriana Miranda, y gran parte de los parientes de Micaela también suponen los mismo). Yo creo que ella se enamoró, quiso mucho a este pibe. Se peleó con él, no quiso estar más, y este pibe tuvo una obsesión con ella, la hostigó, la perseguía pero ella nunca dijo nada. Es más: nosotros no sabíamos que estaba de novia con él. Su madre tampoco porque ella nunca llevaba a nadie a su casa", indicó Zamorano.
"Según me dijeron sus amigas, las más allegadas, es que ella estuvo de novia un tiempo y dos meses, o más, que se habían peleado, pero él la seguía molestando. Le hacía escenas de celos en los boliches. Se enteraba dónde estaba y la iba a buscar y la llamaba por teléfono hasta que le cortaba el mambo y se tenía que ir de la reunión o del boliche en donde estuviera. Le amargaba la noche. O también la esperaba en la puerta de su casa cuando mi sobrina llegaba a las 4 de la mañana. Ella nunca dijo nada, creo que por miedo", describió el hombre.
Según Zamorano, la noche anterior a esa mañana fatídica, Micaela y su madre “estuvieron charlando, tomando mate, viendo una película, comieron juntas, rieron, pasaron una noche muy linda. Ella nunca salió, se quedó con su madre toda la noche. Se fueron a dormir tipo 2 y media de la mañana. Luego se levantaron el otro día y mi prima a las 8.45 se fue a trabajar”. En las siguientes horas ocurriría el brutal crimen.
La familia de Micaela informó que el próximo lunes 23 de julio organizarán una marcha de silencio hacia la Legislatura, a las 10, en Garibaldi y San Martín de Ciudad, para reclamar el esclarecimiento del caso.



