Marcela Roson, cuyo ex marido aseguró que regresó a la provincia tras varias semanas de desconocer su paradero, dijo a la Justicia que en Guayaquil la manosearon dentro de un taxi y que le robaron 50 mil dólares en joyas.

La docente desaparecida denunció un asalto y abuso en un taxi en Ecuador

Por Soledad Segade

La investigación en torno a la desaparición de la docente del liceo Militar Marcela Victoria Rosón (45) se enrarece cada vez más. La última novedad es que la mujer habría sido víctima de un secuestro exprés y asalto cuando llegó a Ecuador el 10 de octubre cuando en un taxi le habrían robado 50 mil pesos en joyas y 270 dólares. 

En la mañana de este lunes se conoció que la mujer había regresado a Mendoza luego de haberse ido el 15 de septiembre, cuando dejó abandonado su Ford Ka negro en calle San Martín y Garibaldi, de pleno centro, viajó en un micro de Andesmar hacia Chile.

Pese que la fiscal de instrucción de Capital Laura Russell lanzó un pedido de paradero internacional por medio de Interpol, nada se supo de ella hasta el viernes cuando habría llegado por sus medios al Consulado argentino en Guayaquil.

Pero un diario ecuatoriano publicó en su edición on line que una mujer argentina había sufrido un robo al subirse a un taxi luego de arribar al aeropuerto de Guayaquil.

El diario Extra publicó: “A la afectada, de nacionalidad argentina, no solo le quitaron 50 mil dólares en joyas y dinero en efectivo, sino que también la amarraron, manosearon y golpearon. La extranjera presentó la denuncia del asalto en la Fiscalía adjunta a la Policía Judicial del Guayas, donde expuso que llegó a Guayaquil a las 18:51 del 10 de octubre”.

“Vio que de un taxi amarillo, con placa color naranja, se desembarcaba un pasajero. Se acercó al chofer y le pidió que la traslade a la terminal terrestre. En la denuncia, Rosón dice que este sujeto dio varias vueltas mientras hablaba por el celular, aparentemente con una mujer, a quien le informaba la dirección por donde circulaba”, indicó el periódico.

“De pronto me dijo que se le había dañado el vehículo y que iba a esperar a su hija que se la traían en un auto”, habría declarado Rosón.

Luego el hombre le habría dicho que debía cambiarse a otro taxi, pero le advirtió que no debía preocuparse porque era de confianza. Luego la embarcó en un Chevrolet blanco conducido por otro chofer, quien la habría llevado por lugares oscuros y desolados.

“En ese trayecto detuvo la marcha sorpresivamente para permitir el ingreso al auto de dos delincuentes que estaban armados. Los pillos apuntaron a la pasajera y la amenazaron para intimidarla”, publicó el portal.

Después la mujer indicó: “Me maniataron, pegaron, manosearon y me robaron 50 mil dólares en joyas, 270 dólares en efectivo y otras pertenencias”.

La viajera pidió a la Fiscalía que se solicite “el vídeo de entre las 18:51 y 19:50 del 10 de octubre para identificar la placa del taxi del sujeto que me recomendó el otro carro”.