Así, Escuelas intenta detener una ola de convocatorias a sincolas masivas que ya pueblan las redes sociales en internet. La medida puede ser clave porque los trimestrales empiezan el próximo 12.

La DGE propuso que los colegios califiquen con 1 a los que no rindan examen por “ratearse"

Por UNO

Una enorme bola de nieve, que crece con la ayuda de internet, apunta al sistema educativo

provincial. La

"

rateada" masiva del viernes pasado quedó lejos de ser una anécdota y parece convertirse en una

moda que ya cruza el Arco de Desaguadero. Tal es la preocupación que el Ministerio de Educación de

la Nación tratará este tema mañana en el Consejo Federal del área.

Por ahora, existen seis propuestas de megasincolas en otros puntos de Mendoza, entre ellos,

San Rafael y Malargüe. Hay un fixture establecido para que en Buenos Aires y otras provincias

suceda lo mismo en lo que resta de mayo (ver relacionada).

En resumidas cuentas, los chicos se invitan, a través de la red social Facebook para no

asistir a la escuela (clásica rabona) y juntarse en un lugar público.

Lo curioso del caso es que en Mendoza no pueden ser sancionados por su conducta.

El "viernes de la rata", en la Dirección General de Escuelas (DGE) se evaluó un castigo que

fuera más allá de colocar una falta. Concretamente, se querían aplicar llamados de atención o

amonestaciones, de acuerdo con lo que marca el código de convivencia de cada establecimiento.

Pero los asesores del gobierno escolar señalaron que la infracción se produjo fuera de los

colegios, por lo que los alumnos no pueden ser sancionados por la institución.

La nueva apuesta de la DGE apunta a calificar con 1 (uno) a los que no asistan a clases y se

pierdan un examen. Hay que tener en cuenta que la semana que viene comienzan los trimestrales,

definitorios en muchos casos para aprobar la primera etapa del ciclo lectivo, que cierra el 28.

Pero este sistema de calificación estaba establecido mucho antes de que las sincolas se

generalizaran. Y en este caso hay una alternativa de escape a la sanción: si la falta se justifica,

se debe establecer otra fecha para que el alumno rinda.

Así, es probable que muchos consigan una certificación de sus padres o la de un médico amigo

para evitar el aplazo. "Si un padre se presta a justificar la picardía de su hijo para faltar a la

escuela, consiguiendo un certificado médico o con una nota mentirosa, tenemos que aceptar que la

DGE se encuentra atada de pies y manos", se lamentó el titular de la DGE, Carlos López Puelles.

►Ver: Quieren organizar jornadas de reflexión para padres y alumnos

Por eso, el gobierno escolar seguirá apostando a que los padres reflexionen para que sus

chicos no dejen de asistir a la escuela. También aconsejaron a los docentes para que hagan lo mismo

en estos días.

►Ver: Los chicos dicen que los padres les dieron el OK

Lo cierto es que, si hay viveza criolla, no habrá castigo más que el de una falta, que puede

llegar a complicar al alumno dentro de unos meses, cuando esté a punto de quedarse libre por

inasistencias. Llegado el momento, los pibes, papás y directivos acudirán a las reincorporaciones

para seguir adentro.

Ante este panorama, la DGE evalúa cuáles son las figuras legales existentes y quiénes deben

aplicarlas para sancionar a los padres cuando los chicos no vayan a la escuela.

"La ley nacional de educación hace obligatoria la enseñanza secundaria. Es un derecho del

niño. Quizás un fiscal o un abogado podría buscar la figura legal para sancionar este

comportamiento cuando se da fuera de la escuela", analizó el asesor de la DGE y miembro del

Observatorio Internacional de Violencia Escolar, Alejandro Castro Santander.