Desde que comenzó a funcionar en Mendoza, recibe reclamos que van desde pedidos de turnos y de medicamentos sin stock hasta trámites más complejos que conllevan llamados a licitación.

La Defensoría del Paciente atendió unos 4 mil casos en más de dos años

Por UNO

Por Juliana Argañaraz

En Mendoza, todos los días ingresan siete casos promedio en la Defensoría del Paciente, organismo del Ministerio de Salud que nació en 2010 para garantizar la defensa de los derechos de los pacientes, contemplada en la Ley Nacional 26.529 (ver aparte). Recibe situaciones de todo tipo, desde reclamos por la escasez de medicamentos hasta denuncias por mala praxis, que luego son derivadas a un abogado.

La defensoría está en manos desde su creación de Horacio Cuervo Zenié. Él, junto con un equipo de adscriptos, recibe todos los casos que llegan a la Defensoría y se encarga de darles curso.

“Hay dos tipos de casos, los documentados y los que se pueden resolver en el momento”, explica el profesional a Diario UNO.

“Supongamos que todos los días recibimos un promedio de siete casos, de esos hay cuatro o cinco que pueden resolverse en el momento a través de gestiones telefónicas y otros que requieren una gestión administrativa más larga”, señala.

Por ejemplo, Ana Pérez se presenta en la Defensoría porque no puede conseguir determinada droga en el centro de salud al que siempre acude, Cuervo Zenié averigua en qué otra repartición hay disponibilidad de la droga, se comunica con quien corresponda y le avisa que la señora Pérez irá a buscar una dosis. Y listo, asunto resulto.

Este tipo de situaciones, de rápida resolución, representa dos tercios del total de casos que recibe la Defensoría, algo más de 4 mil desde que comenzó a trabajar hasta ahora.

Mientras tanto, el tercio restante corresponde a gestiones más complejas, como puede ser la necesidad de un paciente de conseguir una prótesis que no puede costear. En ese caso, el defensor encara un trámite más largo: iniciar un expediente y hasta generar una licitación para cubrir esa demanda.

Como la Defensoría no cuenta con una partida presupuestaria propia, Cuervo Zenié acude a fondos que pueden venir del Ministerio de Desarrollo Social o de reparticiones de la Nación que colaboran.

“Que no se vea la Defensoría como una Defensoría de Pacientes estatales”, aclara el médico. “Es para todos los pacientes, con el objetivo de generar la más rápida y ejecutiva acción que conduzca a la solución del problema que se plantea”.

Y aclara Cuervo Zenié que los casos se dan tanto “en hospitales como en centros de salud, clínicas privadas, obras sociales y prepagas”.