Por Gabriela Valdés y Javier Polvani
Los jóvenes liderados por el hijo de la presidenta plantan bandera en el mapa político con una agenda de actividades que incluye desde militancia activa en las escuelas a la búsqueda de ofertas de productos para los vecinos. En la Legislatura se opusie
La Cámpora agitó el kirchnerómetro con el plan de verdura barata y El Eternauta
Vender verdura barata en las plazas o promover la lectura de El Eternauta en la secundaria, aunque los profesores no lo prevean en sus programas. Estas podrían ser las dos puntas de la lista de actividades con las que La Cámpora penetra en la sociedad mendocina con la línea pura del kirchnerismo y una agenda de militancia que no descuida ni siquiera los fines de semana.
Con verdura al costo e historietas gratis la agrupación juvenil fundada por Máximo Kirchner, hijo mayor de Néstor Kirchner y Cristina Fernández, marca las pautas de medición del kirchnerómetro al que se somete al resto del peronismo mendocino.
En la política real, donde se definen los espacios de poder y los alineamientos, los legisladores camporistas interpretan el progresismo K en materia penal y cada vez que se plantean posturas filosóficas de forma mucho más radical que el peronismo en general, más preocupado por las necesidades del gobierno de Francisco Pérez que por la custodia ideológica de la gestión.
Esto trasladado a la militancia territorial se traduce en la ejecución permanente de acciones atractivas para distintos sectores de la sociedad, que en los últimos tiempos son más típicas de centros de estudiantes y uniones vecinales que de militantes políticos.
En ese tren, el jueves pasado un grupo de militantes de La Cámpora llegó a la escuela General Manuel Belgrano de Godoy Cruz "armado" con ediciones de la legendaria historieta creada por Héctor Germán Oesterheld, en la que no hay un héroe solitario sino de grupo y que da el pie ideal para hablar de política en las aulas apelando a la creatividad más que al panfleto. En el colegio leyeron la historieta y entregaron ejemplares de una edición muy bien terminada para que los alumnos tengan en sus bibliotecas personales.
La elección de El Eternauta no es casual: los jóvenes kirchneristas tomaron la iconografía del superhéroe argentino como propia, le pusieron el rostro de Néstor Kirchner bajo la escafandra y la replicaron como símbolo de la lucha contra sus enemigos. "Quien recorre al agua es un acuanauta, quien recorre los astros es un astronauta, quien viaja por el cosmos es un cosmonauta y el que viaja por la eternidad es El Eternauta", reza la introducción de la historieta, y con esa verba mítica los camporistas intentan llevar para su molino la efervescencia de los adolescentes.
El Eternauta es la bandera que flamea en las escuelas para tender un puente de militancia con los estudiantes. Así fue como conquistaron en 2011, por ejemplo, el mando en el centro de estudiantes de un colegio secundario de Godoy Cruz, en lo que significó el debut a lo grande de La Cámpora división secundaria.
Biblioteca móvil El EternautaEl desembarco del grupo camporista del jueves pasado en la escuela Belgrano fue uno más de la serie de presentaciones de la agrupación que creó la Biblioteca móvil El Eternauta, “que consiste en una lectura colectiva de dicha historieta”, explica el movimiento juvenil en su página de internet (www.lacamporamendoza.com.ar).
Desde ese instrumento de difusión, la agrupación dio cuenta de una de las actividades de la biblioteca realizada en diciembre de 2011 en una localidad de Guaymallén. “En la hermosa tarde de sol, los chicos, sentados en ronda, se prendieron con entusiasmo a la lectura de El Eternauta, siguiendo atentamente el relato de uno de los compañeros que los iba acompañando leyendo en voz alta”, describieron los responsables de la web camporista.
Con la acelga a otra parteEl plan de La Cámpora para llevarles a los vecinos verduras a precio de costo, y de paso militar por el crecimiento de la agrupación, se encontró en Godoy Cruz con un hueso duro de roer: el intendente radical Alfredo Cornejo.
El cobista les mandó inspectores municipales para desalojar el puesto ambulante atendido, entre otros, por los diputados provinciales Lucas Ilardo y Marina Femenía, y la legisladora nacional Anabel Fernández Sagasti.
Como resultado, los jóvenes militantes denunciaron al intendente por censura.



