Por Javier Cusimanocusimano.javier@diariouno.net.ar
En Mendoza ya funciona el primer club destinado a lograr independencia financiera. El grupo se reúne en torno al tablero de Cashflow, diseñado por el autor de Padre rico, padre pobre.
Jugando, aprenden cómo invertir

Al igual que en otras ciudades del país y del mundo, en Mendoza funciona el primer club dedicado al aprendizaje de la libertad financiera con un método muy simple: el juego. El grupo, abierto a quien quiera participar, se reúne semanalmente sin otras intenciones que intercambiar ideas, sugerencias y emprendimientos mientras se divierten tirando los dados en torno al tablero del Cashflow.
La idea no es reciente, y en lugares como Buenos Aires o Córdoba está bastante extendida. La mayoría de sus seguidores conocieron la experiencia al leer uno de los libros más vendidos de los últimos años de autoayuda económica, el libro Padre rico, padre pobre, del estadounidense Robert Kiyosaki. Un texto que desde su desembarco a Mendoza, hace algunos años, continúa siendo muy requerido en las librerías.
La totalidad de las teorías expuestas en este y sus demás ensayos componen una nueva concepción acerca del manejo económico que puede aprenderse prácticamente mediante el juego de mesa diseñado también por el mentor de estas ideas. El complemento didáctico, conocido en español como el “Flujo de dinero”, ha generado gran resonancia y un importante movimiento de partidarios.
Su influencia se tradujo en la provincia a través de un conjunto de lectores que redoblaron la apuesta y se hicieron traer del país del Norte el juego interactivo. El Cashflow se transformó en la excusa para entrenar conceptos y contagiar a otros interesados en cuestionar o bien cambiar su situación monetaria nutriéndose de las recetas legadas por uno de los empresarios más famosos del mundo.
InquietosClaudia Martín, a cargo del proyecto junto con su esposo, confiesa que lo que comenzó como un entretenimiento entre amigos, de boca en boca, fue interesándoles a otras personas, y pronto se armaron varios equipos con cierta continuidad. En cada encuentro aparece alguien nuevo, y lo que los une a todos es el mismo interés por crear negocios e inversiones que los catapulten a la libertad financiera.
“Somos todos trabajadores que día a día salimos a la calle a pelearla, pero que compartimos la certeza de que existen muchas maneras de generar dinero. De la puesta en común de inquietudes siempre termina generándose algo. En una oportunidad dos personas que se conocieron jugando se pusieron de acuerdo y se asociaron para abrir su propio local en el Persa”, cuenta Claudia.
Para esta gran emprendedora existen muchas salidas a la desocupación.
“No debería pensarse únicamente en que se salva quien posee un sueldo fijo, ya sea en una empresa o una institución pública. Las posibilidades de crecer económicamente están muchas veces ligadas a iniciativas alejadas de los canales tradicionales. Los tiempos han cambiado y las reglas de juego en el mundo también”, explica.
Claudia está convencida de que son muy importantes las redes de cooperación mutua y los intercambios de conocimientos. “Este juego ayuda a la gente a aprender a salir de lo que Kiyosaki llama la ‘carrera de ratas’, que es tener un trabajo asalariado y la presión de vivir dependiendo de un sueldo. Con perspectiva y dedicación uno puede convertirse en un empresario con independencia”, cerró.
Una simulación de la vidaEl juego de mesa creado por Kiyosaki simulas situaciones que a diario se producen en la vida. Sirve para entender por qué los ricos cada vez se hacen más ricos y conocer estrategias de inversión. Asimismo, facilita la disciplina y la confianza en el manejo del dinero, permite establecer relaciones con personas interesadas en armar negocios y agiliza la habilidad para ver oportunidades donde otros no las ven.
El tablero está compuesto de dos partes: la pista de las ratas y la pista rápida. La primera representa el estado actual de la mayoría de los individuos, un estado de dependencia financiera que lo mantiene preso del dinero. La meta de cada jugador es salir de esta pista y avanzar a la siguiente, en la que están representados los sueños y promesas de libertad económica.
Para salir de la pista de las ratas, el jugador tiene que comprar inversiones que dan flujo de caja y que sean mayores que los gastos. Una vez que el jugador haya tenido éxito y cambiado de pista, el objetivo es comprar su sueño y mantener o aumentar el flujo de caja mensual. Cada jugador elige una profesión y se mueve entre oportunidades de mercado.
Teléfono de contacto: 2616975833 Claudia Martín