El gobernador Celso Jaque se encontró ayer en un acto en la Casa Rosada cara a cara con los
gobernadores de las provincias beneficiadas por el decreto presidencial N°699/10, que extiende por
15 años la promoción industrial. Si bien admitió que hablaron del asunto, aclaró que "no se trató
el tema central". De hecho, del encuentro casual no se sacó nada en positivo, por lo que Jaque
reiteró que la solución llegará por la vía judicial. A la vez, renunció a conformar un frente con
otras provincias para pelear contra la Nación por la derogación del decreto.
El gobernador también se encontró con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, pero
reconoció que no hablaron del beneficio que recibieron San Juan, La Rioja, San Luis y Catamarca, y
el perjuicio que sufre Mendoza.
Los contactos se dieron durante el acto donde se firmó el acta acuerdo con representantes de
la industria vitivinícola nacional para el envío de fondos provenientes de la devolución del 50% de
las retenciones aplicadas a las exportaciones del sector (ver página 5).
No aunará fuerzas
Si bien Mendoza fue la primera provincia en aunar al arco político y empresarial
para resistir la aplicación del decreto firmado por Cristina Fernández, ahora, cuando otros
estados, como La Pampa, también declararon la guerra contra la prolongación del régimen de
promoción, el gobernador desistió de reunir fuerzas para dar la pelea política contra el poder
central.
Jaque sigue confiado en que obtendrá una salida en el ámbito judicial gracias a dos acciones
impulsadas desde Mendoza: una presentación del Estado provincial ante la Corte Suprema y otra
realizada por la Cámara Empresaria de San Rafael ante la sede de la Justicia federal de primera
instancia de ese departamento.
La fuerte unión que anudaron los gobernadores José Luis Gioja (San Juan), Luis Beder Herrera
(La Rioja) y Eduardo Brizuela del Moral (Catamarca) bajo el paraguas protector de la Nación –s
ostenido por la Presidenta– provocó el enfriamiento del frente político mendocino y la cautela del
gobernador Jaque para moverse en ese territorio.
"Con él no he conversado", respondió Jaque cuando le preguntaron si había tenido contactos
con el gobernador pampeano, Oscar Jorge, para enlazar una estrategia política común para enfrentar
un decreto que les trae problemas a ambas provincias.
Mendoza, La Pampa y Chaco accionaron judicialmente en el pasado para conseguir de parte de la
Nación una compensación por los perjuicios económicos provocados por la promoción a emprendimientos
en estados vecinos.
"He tomado conocimiento de que La Pampa hizo una presentación ante el Gobierno nacional y que
tendrían la intención, dependiendo de la respuesta que tengan del Gobierno, de hacer una
presentación judicial similar a la nuestra", explicó el gobernador mendocino, al mismo tiempo que
esgrimió sus motivos para no acercarse a su par pampeano en busca de una estrategia política común.
En ese sentido, dijo: "Lo que no queremos hacer desde Mendoza es salir a buscar a ver quién
se quiere sublevar, porque no es una sublevación. Esto es la defensa de los intereses de nuestra
provincia, y entendemos que cada uno de los gobernadores sabe y entiende si este decreto lo
perjudica o no. Entonces, el que se sienta perjudicado seguramente elegirá el camino para defender
esta situación".
Por la vía del diálogo
Ayer, desde Buenos Aires, luego de mantener una charla con los mandatarios con
quienes tiene un enfrentamiento, Jaque ratificó que Mendoza no busca confrontar con la Nación ni
con las provincias vecinas. "Nunca lo hicimos y estamos abiertos al diálogo", afirmó, y contó que
si bien pudo hablar sobre la promoción industrial con Gioja y Beder Herrera, "ése no fue el tema
central de la conversación".
Así las cosas, quedó en claro que los intereses encontrados entre los gobernadores no dejaron
margen para un tratamiento formal de los beneficios y perjuicios que el decreto ocasiona según la
provincia a la que representa cada mandatario. Jaque sabía desde la mañana que era imposible
encontrar espacio para patalear entre gobernadores exultantes por los resultados que, esperan,
provocará en sus provincias la prórroga de los beneficios impositivos a inversores industriales.



